La revolución futbolística no se construye de la noche a la mañana. En tiempos en los que las formas son prescindibles, Independiente Rivadavia no traiciona su identidad. Por eso le ganó 1-0 a Barracas Central. Y por eso reafirmó su posición como único líder de la Anual y sueña con ser Campeón de Liga por primera vez en su historia.
La eliminación por Copa Argentina ante Atlético Tucumán no noqueó a los de Alfredo Berti. Lejos de eso, la Lepra se plantó en el Claudio Tapia. Claro está que la suerte siempre es necesaria: el cuadro mendocino tuvo un fuertísimo viento a favor a lo largo del primer tiempo que complicó mucho el juego del Guapo.
El viento jugó un rol fundamental en el primer tiempo
De hecho, mientras que Damián Ayude le gritaba a sus dirigidos que cesen los pelotazos al espacio -en su mayoría recibidos con comodidad por Sheyko Studer-, era el entrenador de Independiente Rivadavia el que vio la oportunidad en el factor climático. A los 12’, Luciano Gómez metió un centro milimétrico a la cabeza de José Florentín, quien volvió a vestirse de goleador y marcó el solitario gol del partido con un imponente cabezazo.
En el complemento, cuando se suponía que el equipo de Berti sería el damnificado por el viento, el tiempo aflojó y dejó que se juegue con naturalidad. Pero estos jugadores no distinguen contextos. La valía es la misma en el Maracaná ante el temido Fluminense, por unos cuartos de final de Copa Libertadores que hace un lustro nadie hubiese imaginado, que por el torneo Clausura con un Guapo que nunca le encontró la vuelta al partido.
Independiente Rivadavia alejó en la cima de la tabla anual
Si falta fútbol, o si no hay efectividad de cara al arco rival, florece el espíritu combativo de los Studer, los Leonard Costa o los Tomás Bottari. O de un Maximiliano Salas que encontró en Mendoza un lugar para renacer. Los últimos minutos, con un Barracas lanzado al ataque, fueron luchados y poco vistosos. Pero así es Independiente Rivadavia, que mira al resto desde arriba y, más allá del sueño de ser campeón, quiere dejar en claro que su travesía sudamericana no fue pasajera.
