
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, se pronunció en relación a la polémica deportación de Omar Artan de Estados Unidos, a pesar de que había sido seleccionado para impartir justicia durante el Mundial 2026. «Es lamentable lo que le pasó a Omar. Pero de nuevo, no controlamos todo. Lo intentamos, discutimos, vemos. Tal vez sea bueno simplemente relajarse, tomárselo con calma«, sostuvo en conferencia de prensa.
El juez de 33 años, que se iba a convertir en el primero de su país en dirigir una Copa del Mundo, no pudo ingresar a Estados Unidos tras ser rechazado por las autoridades migratorias. «Después de la inspección, se determinó que el viajero era inadmisible debido a problemas de verificación y se le denegó la entrada«, confirmó un portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. La entidad rectora del fútbol a nivel mundial, por su lado, sin entrar en detalles, se desvinculó de cualquier responsabilidad.
«Intentamos resolver todo. A veces, gritar y vociferar tiene el efecto contrario. No me creas si no quieres, pero siempre intentamos encontrar soluciones. No somos los reyes del mundo«, justificó el mandamás de la FIFA. Así, trató de bajarle la espuma a una determinación controversial que dejará sin actividad a Artan, quien mantiene una mínima esperanza de poder arbitrar en aquellos partidos que se lleven adelante en Canadá o México, los otros dos países que serán sedes para este Mundial, aunque parece una verdadera utopía.
URGENTE: La administración Trump afirma que se le negó la entrada al árbitro somalí porque representa una amenaza de seguridad para EE.UU. con vínculos a presuntos terroristas. Fue interrogado durante 11 horas, incluyendo sobre Al Shabab
Omar Abdulkadir Artan acaba de aterrizar… pic.twitter.com/5FZeu9uRDr
— Valy 🎩🎭 (@liderfiscal) June 10, 2026
Omar Abdulkadir Artan se reunió con el primer ministro de Somalía
El somalí, según relató, fue sometido a un extenso interrogatorio, el cual habría durado de 11 horas para luego ser trasladado a un celda de detención y, posteriormente, embarcado rumbo a Estambul, desde donde partió originalmente hacia la ciudad de Miami. «Estoy muy, muy decepcionado. Simplemente soy un árbitro que intenta cumplir su sueño, el mayor sueño de mi vida: venir al Mundial. Tenía todos los papeles en regla. Tenía la visa correcta», expresó en diálogo con The New York Times.
«Creo que tienen un problema con mi país», cerró Artan, quien fue recibido como un verdadero héroe en su retorno a Somalia y tuvo la posibilidad de visitar al primer ministro. Allí, aseguró que no está molesto por la situación y que continuará trabajando duro, en pos de no desanimarse. Así, el elegido mejor árbitro de África por la Confederación Africana de Fútbol, deberá postergar su sueño por, al menos, cuatro años.