La próxima edición de La Liga de España tendrá una diferencia reglamentaria respecto de otras competencias. El Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol determinó que la denominada Ley Vinicius no será aplicada de manera estricta durante la temporada 2026/27.
La medida genera repercusión porque modifica el criterio visto recientemente en el Mundial 2026. Aunque la polémica que impulsó el debate surgió durante el cruce de Champions League entre Real Madrid y Benfica, protagonizado por Vinicius Junior y Gianluca Prestianni, el torneo español optó por un camino diferente para sus árbitros.
En el campeonato local sí habrá sanciones, pero con un alcance más limitado. Los jueces amonestarán a cualquier futbolista que se cubra la boca al dirigirse a un rival o a un integrante del cuerpo técnico contrario. Ese procedimiento contrasta con el reglamento utilizado por la FIFA y también con el que implementará la AFA en el Torneo Clausura.
La modificación busca colaborar con la detección de posibles episodios de discriminación y racismo. El objetivo es facilitar la lectura de labios cuando existan denuncias o sospechas de expresiones ofensivas, una herramienta que comenzó a utilizarse durante las competencias internacionales más recientes.
El primer antecedente fuerte ocurrió con Miguel Almirón. El futbolista paraguayo fue expulsado tras hablar con el turco Mert Müldür cubriéndose la boca. Luego de la revisión del VAR, el árbitro cambió su decisión inicial y mostró la tarjeta roja. Pocos días después se registró un caso similar con Piero Hincapié. En el encuentro entre Ecuador y México por los 16avos de final del Mundial, el defensor repitió la acción al dialogar con Santiago Giménez y también terminó viendo la expulsión por la aplicación de esta normativa.
