Morena Beltrán protagonizó un tenso momento durante la transmisión del empate 3-3 entre Estudiantes e Instituto, disputado en el estadio UNO de La Plata, por la fecha 15 del Torneo Clausura 2026. La periodista deportiva recibió insultos y amenazas de un grupo de simpatizantes del Pincha mientras realizaba su trabajo como comentarista para ESPN Premium y decidió expresar su malestar en vivo.
El episodio se produjo durante el primer tiempo, en medio de las protestas de los hinchas locales por las decisiones del árbitro Hernán Mastrángelo. En ese contexto, algunos simpatizantes que se encontraban cerca de la cabina de transmisión comenzaron a increpar al equipo periodístico.
Ante la situación, Beltrán interrumpió momentáneamente su participación y marcó su postura: «La falta de respeto no es tolerable. Todo bien con la gente que tenga críticas con el arbitraje, pero la falta de respeto no es tolerable. Gente grande, padres de familia. No se puede trabajar de esta manera».
Por su parte, el relator Juan Pablo Marrón también se refirió a lo sucedido y advirtió sobre los agravios que recibían los integrantes de la transmisión, tanto hombres como mujeres, e incluso las amenazas que se habían producido.
🎙️❌“La FALTA DE RESPETO no es tolerable. Todo bien con que tengan críticas contra el arbitraje. GENTE GRANDE. Padres de familia. NO SE PUEDE TRABAJAR de esta manera” – Morena Beltrán dejó de comentar unos minutos tras los insultos de algunos hinchas de Estudiantes https://t.co/aOAxmVFP4k
— PaseClave (@paseclave__) November 1, 2026
El descargo de Morena Beltrán después del partido
Una vez finalizado el encuentro, la periodista utilizó sus redes sociales para explicar con mayor profundidad lo que había vivido en el estadio de Estudiantes. Allí contó que varios simpatizantes se acercaron hasta la puerta de la cabina y comenzaron a insultarla.
«Hablaron con un nivel de odio, de que me iban a matar, que andá a la concha de tu madre, y todo escalaba hacia arriba», relató.
Además, explicó que decidió poner un límite porque la situación se había vuelto insostenible y le impedía desarrollar su trabajo con normalidad. También aclaró que no consideraba que el episodio hubiera sido necesariamente un ataque personal, ya que entendía que el clima de tensión podía afectar a cualquier integrante de la transmisión.
«Me parecía pertinente poner un límite porque llegó un momento que era tanta la humillación, la denigración y la falta de respeto que les pedí que la corten», agregó.
Finalmente, Beltrán reflexionó sobre el contexto de intolerancia que atraviesa el fútbol argentino y reconoció que la situación le generó angustia. Incluso, contó que algunos simpatizantes se acercaron posteriormente para pedirle disculpas.
«Siempre intenté construir mi manera de hacer periodismo desde un lugar cercano, respetuoso, ético, pero nada es suficiente. Es muy difícil hablar de fútbol argentino», concluyó.
