Iker Muniain causó una excelente impresión en su reunión con la dirigencia de San Lorenzo, liderada por Marcelo Culotta. Tras este encuentro positivo, donde se valoró su visión futbolística, energía y conocimiento de la institución, el exjugador español entró de lleno en la consideración para reemplazar a Gustavo Álvarez, quien dejó el cargo tras un breve ciclo de malos resultados. Aunque es una alternativa inesperada, el «Vasco» cuenta con el afecto de la hinchada y un fuerte sentido de pertenencia.
La Comisión Directiva busca definir el puesto con urgencia para organizar el próximo semestre. En la lista de candidatos también compiten tres nombres de peso y con historia en el club: Néstor “Pipo” Gorosito (histórico del club y opción recurrente en crisis), Ramón Díaz (campeón del Clausura 2007) y Rubén Darío Insua (ídolo como jugador y técnico que ya sacó adelante al equipo en un momento complejo).
Sin embargo, la irrupción de Muniain aporta una variante distinta: un perfil joven, con experiencia europea y conocimiento actual del plantel que busca devolverle el rumbo y la competitividad a Boedo.







