Luego de la polémica generada por la situación de Lautaro Montenegro, la dirigencia de San Lorenzo tomó una drástica decisión puertas adentro y resolvió bajar a Cuarta División a cuatro futbolistas juveniles que eran considerados parte del proyecto del plantel profesional. La medida está vinculada al conflicto que el club mantiene con el representante Patricio Lombilla.
Los jugadores afectados son el arquero Demián Talavera, el defensor Ramiro Pedroza, el mediocampista Cristian Gallardo y el delantero Branco Salinardi, todos representados por Lombilla. Hasta esta semana integraban la Reserva, pero ahora volverán a entrenarse con la Cuarta División por decisión de la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta.
La determinación se da en medio del conflicto originado por Lautaro Montenegro, quien no se presentó al inicio de la pretemporada y viajó al exterior. Desde San Lorenzo sostienen que el defensor no informó su ausencia, mientras que el futbolista asegura que el viaje había sido autorizado previamente por la conducción anterior. El episodio profundizó las diferencias entre el club y el representante del jugador.
Además, varios de los futbolistas involucrados finalizan sus contratos a fin de año y todavía no alcanzaron un acuerdo para renovar sus vínculos, lo que agrega incertidumbre sobre su futuro en la institución. La decisión de relegarlos fue interpretada como un fuerte mensaje de la dirigencia en medio de un conflicto que sigue escalando y que ya tiene consecuencias deportivas.
