El seleccionador de Ecuador, Sebastián Beccacece, reconoció que deberá dejar su cargo sin posibilidad de prolongar el contrato si no le gana a Alemania este jueves y su equipo resulta eliminado en la fase de grupos del Mundial 2026: «Tenemos la posibilidad de avanzar y, si las cosas no se dan, me tendré que ir de un lugar al que quiero mucho, pero sé que esto va de resultados, más allá de merecimientos».
En la conferencia de prensa previa al encuentro, el argentino afirmó que tiene la confianza «a tope» y que encara el decisivo compromiso contra el cuadro germano con «calma y tranquilidad». Además, llenó de elogios al plantel: «El grupo, en la adversidad, está más unido y convencido. Eso no tiene precio, es un valor humano excepcional el que tenemos».
En ese sentido, al DT le propusieron comparar la situación actual con la que vivió en Rusia 2018 con la Selección Argentina como ayudante de Jorge Sampaoli: venció obligado a Nigeria en la tercera fecha tras recoger solo un punto en las dos anteriores. «La verdad que no le encuentro la similitud porque son dos historias totalmente diferentes, más allá de un resultado y una la necesidad de ganar para obtener el pasaje», aseveró.
Enseguida, enumeró por qué se siente más identificado con este grupo que con aquel albiceleste: «Los dos años que he compartido con los futbolistas, los partidos que hemos conseguido, cómo nos preparamos y estamos compitiendo y conviviendo para mí es extraordinario. Estoy muy feliz y tranquilo, obviamente con bronca por no obtener lo merecido pero confiado en que lo vamos a lograr sabiendo que enfrentamos a una potencia mundial. Tanto lo que viví en Brasil 2014 con Chile como con Argentina en Rusia 2018 sirve par tener esta calma que hoy tengo».
Asimismo, dijo que no cambiará «demasiado» al equipo con respecto a la derrota frente a Costa de Marfil (1-0) y al empate ante Curazao (0-0) en el Grupo E, dos resultados que han complicado su pase a la próxima fase y han enfurecido a una parte del público. «Comprendo el enojo de la gente porque hemos despertado esa ilusión. Los insultos hacia mí los entiendo, los comprendo. Prefiero que estén enojados conmigo porque los chicos no se lo merecen», añadió.
Beccacece volvió a admitir que no se siente querido por la gente:»Uno percibe que como lo logré en Elche, que soy muy querido, o soy amado en Varela o respetado y reconocido en Racing, acá, aún en los momentos más exitosos como cuando le ganamos a Argentina y quedamos segundos, no siento que haya llegado al corazón del hincha, sí de los futbolistas y la gente del día a día. Con el hincha que no me conoce no he conectado, hay algo que no le gusta. Y está bien, hay que aceptarlo, no me duele».
Luego de reconocer a un grupo de hinchas que sí lo han hecho sentir como en su casa, volvió a cargar contra «la media, producto en un momento de cierto movimiento tendencioso político, manipulado por cierto sector mediático». Y teorizó: «La gente fue comprando eso de ahí y se ha generado ese rechazo. Es parte de la vida».
Sobre el acoso que ha recibido su familia, restó importancia a lo sucedido. «Les pregunté si era grave y me dijeron que no. Lo interpreto como el dolor de un hincha cuando su equipo pierde y el dolor de una hija cuando insultan a su papá», comentó, y subrayó que sería «bueno» que no pasase, aunque añadió en que no vio «ningún tipo de gravedad al asunto».
Por último, defendió que «volvería a repetir» el mismo camino que le trajo al Mundial 2026. «Mientras tenga vida, voy a pelear hasta el final», trazó, y sobre cómo neutralizar a Alemania, apostó por «saber gestionar los tiempos, los ritmos y los momentos y ser muy selectivos y precisos», justamente lo que le faltó a su equipo en las dos primeras jornadas.
