La violencia volvió a empañar una jornada de la Copa Libertadores. Segundos después de que se consumara la derrota 1-0 y la eliminación de Rosario Central ante Corinthians en los octavos de final, las tribunas del Neo Química Arena se transformaron en un escenario de caos. Hinchas de ambos clubes protagonizaron un feroz enfrentamiento que derivó en una violenta represión de la Policía Militar de San Pablo contra la parcialidad argentina.
#Central 😡 Así trataron a nuestros HINCHAS los POLICÍAS brasileños…
Acá en Rosario se los trató como se debe, pero era de esperarse. Vas allá y no solo te VERDUGUEAN, te hacen pasar un mal momento con NIÑOS.
A ver si actúa acá @CONMEBOL pic.twitter.com/v9Tv7Y5N6s
— Planeta Canalla (@info_1889) August 21, 2026
El saldo de los disturbios arrojó un total de nueve personas arrestadas: cinco simpatizantes del club rosarino y cuatro del Timao. Tras su captura, los implicados fueron llevados inicialmente al Juizado Especial Criminal (Jecrim) montado en el estadio, para luego ser trasladados a la Delegación de Represión y Análisis de Delitos de Intolerancia Deportiva (Drade) en Barra Funda.
Historia repetida en Brasil, la policia contra los hinchas Argentinos, esta vez fue contra Rosario Central, lamentable. pic.twitter.com/IC0tZwSWEb
— De Primera (@DePrimeraa) August 21, 2026
A pesar de que el operativo de seguridad se había iniciado en las primeras horas del jueves para blindar el partido, la prevención falló por completo tras el pitazo final. Al momento de la desconcentración, un grupo de locales debió transitar cerca del sector asignado a los visitantes, quienes aguardaban la orden para salir.
Lo que comenzó con insultos y provocaciones por el resultado deportivo escaló rápidamente hacia una batalla campal. El cruce verbal dio paso al lanzamiento de vallas de contención, corridas generales y una dura intervención con bastonazos por parte de las fuerzas de seguridad brasileñas; una triste postal que ya se volvió recurrente en cada visita de equipos argentinos a territorio de Brasil.
