La salud del papa León XIV genera interrogantes luego de que el Vaticano informara que el Sumo Pontífice fue sometido a una cirugía para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho y que un examen histológico confirmó un adenocarcinoma pulmonar.
En ese contexto, la neumonóloga Ana Putruele en diálogo con Cadena 3 brindó su análisis y pidió cautela hasta conocer los resultados definitivos de los estudios.
Putruele es profesora adjunta de Neumonología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y fue jefa de la División Neumonología del Hospital de Clínicas. Durante la entrevista, señaló que el diagnóstico resultó sorpresivo y remarcó que todavía es necesario conocer las características específicas del tumor para evaluar su alcance y definir los tratamientos posteriores.
“Hay diferentes variedades de adenocarcinoma, diferentes localizaciones y diferente el tamaño y la invasión que tiene. Entonces, debemos esperar los resultados de la anatomía patológica para caracterizar el tipo de tumor del que estamos hablando”, explicó.
La especialista sostuvo que el diagnóstico de adenocarcinoma no permite, por sí solo, establecer la gravedad del cuadro. Para ello, es necesario conocer el subtipo tumoral, su extensión y si existe compromiso de otras estructuras.
En ese sentido, explicó que, después de una intervención quirúrgica, las conductas médicas pueden variar según los resultados. En algunos casos, puede ser suficiente realizar controles periódicos, mientras que en otros podría ser necesario indicar tratamientos complementarios, como quimioterapia o radioterapia.
“Tenemos que tener mucha fe, esperar que esté la anatomía patológica definitiva en estos días”, expresó, al insistir en la necesidad de evitar conclusiones anticipadas sobre la evolución del Pontífice.
Putruele también señaló que la extirpación del lóbulo pulmonar puede responder a la necesidad de retirar la zona afectada y reducir el riesgo de que la enfermedad comprometa otras estructuras. Sin embargo, aclaró que, sin conocer los detalles clínicos del caso, no es posible determinar con precisión las razones de la decisión quirúrgica.
Uno de los puntos centrales del análisis estuvo relacionado con los tiempos de recuperación tras una intervención de estas características. Consultada sobre la posibilidad de que León XIV retome sus compromisos internacionales, la neumonóloga estimó que la recuperación de una cirugía en la que se extirpa un lóbulo pulmonar suele requerir entre tres y cuatro semanas.
“Si te sacan un lóbulo, por lo menos necesitás tres a cuatro semanas”, afirmó.
La especialista advirtió que ese período debe contemplarse antes de pensar en una agenda de actividades exigente, especialmente si incluye traslados prolongados y numerosos compromisos en diferentes destinos.
De todos modos, aclaró que no es la médica tratante del Papa y que cualquier decisión sobre su recuperación, sus actividades y sus viajes corresponde al equipo de profesionales que sigue su evolución.
La posibilidad de que León XIV cumpla con los viajes previstos dependerá de su estado clínico, de la recuperación posoperatoria y de las recomendaciones de sus médicos.
Para Putruele, sería necesario esperar al menos durante los próximos días para conocer mejor el cuadro y evaluar cómo evoluciona el Pontífice después de la cirugía.
La especialista remarcó que todavía faltan datos fundamentales para establecer el pronóstico y determinar si necesitará tratamientos adicionales. Por eso, insistió en la importancia de esperar los informes médicos antes de sacar conclusiones sobre la gravedad de la enfermedad o los plazos para retomar sus compromisos.
Mientras tanto, la atención está puesta en la evolución de León XIV y en los resultados definitivos de los estudios, que permitirán conocer con mayor precisión las características del adenocarcinoma y orientar las decisiones médicas posteriores.
Fuente: Cadena 3
