Un oficial de la policía de la provincia de Santa Fe quedó este martes en prisión preventiva, imputado como autor de una tentativa de robo calificado cometida en una vivienda ubicada en calle Almonacid al 4.500, de la ciudad de Santa Fe. El investigado tiene 33 años y sus iniciales son JAE.
La causa está a cargo del fiscal Ignacio Lascurain, quien le atribuyó la autoría del delito de tentativa de robo calificado, agravado por efracción y por haber sido cometido por un integrante de la policía de la provincia.
“Desde la Fiscalía planteamos que era necesario cautelar el proceso con medidas privativas de la libertad”, explicó el fiscal. “Así lo expusimos ante el juez Sergio Carraro en la audiencia de esta mañana, la Defensa no se opuso y el magistrado hizo lugar a nuestro pedido”, agregó.
Con el objetivo de robar
Según precisó Lascurain, el hecho investigado ocurrió el lunes de la semana pasada, alrededor de las 6:30 de la mañana, cuando el policía ingresó a la vivienda “con el objetivo de robar”.
El fiscal relató que, ya en el interior de la casa y luego de un forcejeo, el propietario disparó con un revólver calibre 38 para disuadir el accionar del uniformado. Ante esa resistencia, el hombre escapó del lugar, pero fue aprehendido por vecinos en las inmediaciones, quienes lo retuvieron hasta que llegó personal policial.
La versión de la defensa
El abogado defensor, Dr. Iván Leguiza, brindó su versión de los hechos y explicó por qué no se opuso al pedido de prisión preventiva. Según indicó, la decisión de no objetar la cautelar no obedeció al hecho de barrio Liceo Norte en sí —que podría derivar en una eventual condena en suspenso de hasta tres años—, sino a un dato que calificó de “contundente”: su cliente también es investigado por la Fiscalía de Género de Rosario, donde pesa sobre él un pedido de 6 años de prisión por un presunto abuso sexual contra una integrante de la Guardia de Infantería de la Unidad Regional II, causa que ya tiene apertura a juicio.
“Lo más complicado no es esto, sino la causa de Rosario”, sostuvo el letrado, y precisó que aun en el escenario más favorable —una eventual calificación de abuso sexual simple— la pena mínima rondaría los cuatro años de cumplimiento efectivo. Agregó que la víctima de ese hecho “quiere seguir adelante con la acción penal”.
La primera causa por delitos contra la propiedad
Sobre el episodio en el norte de la capital provincial, Leguiza relató la versión que le transmitió su cliente: que el arma hallada en el lugar no le pertenecía, que se encontraba en un “estado de ebriedad severo” y que ingresó a la vivienda por error, al confundirla con su propio domicilio debido a la similitud de un portón. El abogado remarcó que, según constató personal del Hospital Cullen al momento de su atención, el nivel de alcoholemia del policía era elevado.
El defensor también aclaró que su cliente no tenía ningún vínculo con la familia propietaria de la vivienda en la que intentó ingresar, y que se trata de la primera causa por delitos contra la propiedad que se le imputa, sin antecedentes previos en esa materia.
Respecto a los próximos pasos procesales, Leguiza señaló que aguardará la postura de la fiscalía a cargo de la causa de Rosario antes de definir su intervención formal, dado que el imputado cuenta actualmente con un defensor oficial en esa jurisdicción y que la familia le solicitó asumir su representación.
