El Gobierno provincial aguarda para este viernes la respuesta formal de los gremios a su propuesta salarial, en un marco de marcada división sectorial. Mientras se prevé que la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y UPCN brinden su conformidad a la oferta, el sector docente se perfila hacia un rechazo rotundo. De confirmarse esta tendencia, el inicio del ciclo lectivo el próximo 2 de marzo quedaría condicionado por medidas de fuerza ya mocionadas en las principales seccionales.
La propuesta oficial consiste en un reconocimiento del 3% por el desfase inflacionario del año anterior y un esquema de aumentos para el primer semestre que suma un 12,5% escalonado hasta junio. Para los sectores de menores ingresos, se garantizó un piso de incremento de $170.000, además de subas específicas en suplementos para personal hospitalario y asistentes escolares, estas últimas con un incremento del 100% en sus adicionales.
Pese a que el Ministerio de Educación destacó que ningún docente sin antigüedad ganará menos de $1.300.000, el gremio AMSAFE calificó la oferta como insuficiente. La dirigencia docente sostiene que la pérdida de poder adquisitivo real asciende al 33%, contrastando drásticamente con el 3% ofrecido por el Ejecutivo. Este viernes, la asamblea provincial definirá formalmente el plan de lucha que pondría en jaque el comienzo de las clases.






