Argentina cerró 2025 con un dato que encendió las alarmas en materia de salud pública: se registraron 5.209 suicidios, la cifra más elevada desde que existen estadísticas comparables. La tasa nacional alcanzó los 11,8 casos cada 100.000 habitantes, según datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad.
El dato representa un incremento del 22,6% respecto de 2024 y ubica al suicidio como la principal causa de muerte violenta en el país. Durante 2025, los casos triplicaron a los homicidios dolosos, que fueron 1.676.
El fenómeno presenta además un fuerte impacto entre los jóvenes y adultos jóvenes. Del total de víctimas, el 78,6% fueron varones, con una concentración particularmente importante en la franja de 18 a 34 años. Especialistas advierten que se trata de una problemática multicausal, vinculada con factores sociales, económicos, psicológicos y de acceso a la atención en salud mental.
Las diferencias también aparecen entre las distintas provincias. Entre Ríos registró la tasa más elevada del país, con 20,8 casos cada 100.000 habitantes, seguida por San Luis, con 18,9, y Salta, con 17,4.
El escenario vuelve a poner en el centro de la agenda la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y atención de la salud mental. Organismos especializados remarcan que el suicidio es un fenómeno prevenible y que requiere respuestas sostenidas, acceso oportuno a asistencia profesional y redes de acompañamiento.
Los datos de 2025 muestran así una realidad que trasciende las estadísticas de seguridad y plantea un desafío sanitario y social de alcance nacional.
