La cantidad de empresas con trabajadores registrados en Argentina continúa en descenso. Según los últimos datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), durante julio de 2026 se registró una caída neta de 948 empleadores. Desde noviembre de 2023, cuando Javier Milei todavía no había asumido la Presidencia, el país perdió 32.290 empresas, lo que representa una disminución del 6,3%.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, en julio había 480.067 empresas con al menos un trabajador formal, frente a las 512.357 registradas en noviembre de 2023. De esta manera, el séptimo mes del año profundizó una tendencia negativa que se mantiene desde hace varios meses.
La caída de julio fue del 0,2% en comparación con junio, cuando se contabilizaban 481.015 empleadores. Además, el retroceso marcó el decimoctavo mes consecutivo de reducción en la cantidad de empresas registradas, una tendencia que comenzó en febrero de 2025.
Más de 34.000 empresas menos desde el máximo de 2024
El punto más alto de la serie se registró en enero de 2024, cuando había 514.204 empresas con trabajadores registrados. Desde entonces, el número disminuyó en 34.137 unidades, con un promedio aproximado de 1.138 empresas menos por mes durante los últimos 30 meses.
Los sectores del comercio, la industria y el agro se encuentran entre los más afectados por esta situación. Hasta junio de 2026, estas tres actividades acumulaban una reducción conjunta de 15.353 empleadores desde el inicio de la actual gestión nacional.
Aunque todavía no se encontraba disponible el detalle sectorial correspondiente a julio, los registros anteriores reflejan las dificultades que atraviesan distintas ramas de la economía argentina.
Las causas detrás de la caída
Entre los factores que explican el retroceso aparecen la disminución del consumo, las dificultades para sostener las ventas y el impacto de la apertura de las importaciones sobre determinados sectores productivos.
El economista Hernán Bergstein, especialista en pequeñas y medianas empresas y profesor de la Universidad Nacional de Lanús, señaló que el ingreso de productos importados a bajo costo genera dificultades para las pymes industriales que deben competir en el mercado interno.
También mencionó la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y la reducción del gasto público como elementos que pueden afectar la demanda y la actividad de las empresas proveedoras del Estado.
En ese escenario, la caída de las ventas puede trasladarse a toda la cadena productiva: las compañías con menores ingresos reducen sus compras a proveedores, lo que repercute sobre otras unidades económicas.
La respuesta del Gobierno nacional
El presidente Javier Milei también se refirió a la disminución de las empresas registradas y sostuvo que una parte importante de las firmas que dejan de operar corresponde a emprendimientos unipersonales. Por ese motivo, planteó la necesidad de diferenciar esas unidades de las compañías con estructuras productivas más grandes.
El mandatario, además, defendió el rumbo de su política económica y aseguró que el empleo creció durante su gestión y que el consumo se encuentra en niveles récord.
Sin embargo, las estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran que la cantidad de empleadores continúa retrocediendo. Con los datos de julio, Argentina alcanzó las 480.067 empresas con al menos un trabajador registrado, uno de los niveles más bajos de la serie analizada.
La evolución de los próximos meses permitirá observar si la tendencia se mantiene o si se produce una recuperación en la cantidad de empleadores, en un contexto marcado por los desafíos que enfrentan el comercio, la industria y las pequeñas y medianas empresas.
