El Presidente arribó el miércoles por la noche a la capital de Estados Unidos. La cita reúne a 27 mandatarios.
El presidente Javier Milei participará este jueves por la mañana en Washington en la primera reunión de la Junta por la Paz creada por Donald Trump para el gobierno y la reconstrucción de Gaza, que reúne a 27 mandatarios, mientras en Argentina se vive una jornada caliente con el debate en Diputados por la reforma laboral, el paro general y el cierre de la fábrica Fate.
Milei aterrizó pasadas las 10 de la noche del miércoles, hora local, en la base Andrews y llegó presuroso mal hotel de la capital estadounidense, vestido con una campera de YPF, junto con el canciller Pablo Quirno. Karina Milei había sido anunciada como parte de la comitiva, pero finalmente no viajó. Es que el presidente permanecerá menos de 24 horas en Washington ya que volará de regreso este mismo jueves por la tarde para arribar cerca de las 8 de la mañana del viernes a Buenos Aires.
El encuentro de la Junta creada por Trump comenzará a las 9 de la mañana (las 11 de Argentina), en el edificio vidriado del Instituto por la Paz, una organización que el presidente estadounidense rebautizó colocándole su apellido adelante.
El jefe de la Casa Blanca había invitado a más de 60 países a sumarse al llamado “Board of Peace”, pero asistirán solo 27 jefes de Estado aliados con la visión del magnate para Oriente Medio, entre ellos Milei, el socio más leal en América del Sur. Las grandes potencias europeas, salvo Italia que participará como observador, han rechazado unirse a este cuerpo porque hay invitados polémicos, no hay representantes palestinos y consideran que busca reemplazar a las Naciones Unidas. Tampoco están China ni Rusia.
En principio la Junta fue creada para supervisar el plan de paz en Gaza, pero posteriormente se amplió con el objetivo de frenar otros conflictos internacionales, lo que despertó el escepticismo de los países que decidieron no sumarse.
Como anfitrión del encuentro y presidente de la Junta, Trump pronunciará el discurso inaugural y se estima que anunciará el compromiso de los Estados miembros de “aportar más de 5.000 millones de dólares para los esfuerzos humanitarios y de reconstrucción de Gaza” y sumar “miles de efectivos a la fuerza internacional de estabilización y a la policía local para mantener la seguridad y la paz de los gazatíes”, según dijo el miércoles la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Se espera que el dinero sea un pago inicial para un fondo que probablemente necesitará muchos miles de millones más. Entre los primeros aportantes figurarían dos aliados árabes de Washington en el Golfo, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Luego los países miembros escucharán el informe que ofrecerán los directores ejecutivos la Junta, que son Jared Kurchner (yerno de Trump), Stephen Witkoff (enviado especial de EE. UU. para Oriente Medio), Tony Blair (ex primer ministro del Reino Unido), Ajay Banga (presidente del Banco Mundial), Marc Rowan (multimillonario estadounidense de capital privado) y Robert Gabriel (asesor adjunto de seguridad nacional de EE. UU.).
Ellos expondrán sobre la implementación de la ayuda humanitaria, desmilitarización, supervisión fiscal, fuerzas de estabilización y reconstrucción, que son los principales desafíos en la zona que resultó devastada por los bombardeos israelíes que dejaron decenas de miles de muertos tras el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre de 2023.
Luego, cada presidente tendrá apenas dos minutos para exponer el apoyo a la iniciativa y, sobre todo, para proponer algún tipo de aporte o colaboración específica. En el caso de Argentina, el Gobierno ya ha descartado cualquier tipo de desembolso, pero podría, como anticipó Clarín, desplegar Cascos Azules o Cascos Blancos en la zona.
Los primeros son una fuerza militar de observación y pacificación, que deben tener mandato de Naciones Unidas y autorización del Congreso nacional. En la actualidad hay Cascos Azules argentinos en Chipre, Sahara Occidental, Kosovo, India y Pakistán, República Centroafricana y otros países. Los Cascos Blancos son un equipo humanitario, especialistas en catástrofes, que dependen de Cancillería.
Sin embargo, por ahora la posición de Argentina es “esperar y ver” lo que se debate en esta primera reunión: qué ofrece cada uno y cuáles son las necesidades concretas. Y después decidirán cuál puede ser el mejor aporte.
Desarmar a Hamas para que los Cascos Azules comiencen su misión sigue siendo un punto conflictivo importante, y no se espera que la fuerza se despliegue hasta dentro de semanas o meses.
Además de Argentina y EE.UU. en la Junta figuran, Albania, Arabia Saudita, Armenia, Azerbaiján, Bahrein, Bielorrusia, Bulgaria, Camboya, Egipto, El Salvador, Emiratos Arabes, Hungría, Indonesia, Israel, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Marruecos, Mongolia, Pakistán, Paraguay, Qatar, Turquía, Uzbekistán y Vietnam.
