Las reservas brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) superaron los US$50.000 millones y marcaron su nivel más alto desde septiembre de 2019, un dato que representa un nuevo hito para la autoridad monetaria en el proceso de fortalecimiento de sus activos internacionales. El stock cerró en US$50.059 millones, tras una suba diaria de US$417 millones.
El incremento estuvo impulsado principalmente por la revalorización de los activos que integran las reservas, en especial el fuerte repunte del precio internacional del oro, que registró una suba superior al 4% durante la jornada. A esto se sumó una compra de divisas por parte del BCRA, aunque de apenas US$8 millones, una de las más bajas de las últimas semanas.
En lo que va de 2026, las reservas acumulan un crecimiento cercano a los US$8.900 millones, consolidando una tendencia positiva que permitió recuperar niveles que no se observaban desde hace casi siete años. Sin embargo, especialistas remarcan que buena parte del aumento reciente responde a la valorización de los activos y no exclusivamente a compras de dólares en el mercado cambiario.
La evolución de las reservas es uno de los principales indicadores que sigue el mercado para evaluar la fortaleza financiera del Banco Central y su capacidad para afrontar compromisos externos y sostener la estabilidad cambiaria en el mediano plazo.
