Protesta contra la caída del salario, la situación económica, el «techo» a las paritarias y la reforma laboral. La movilización incluirá un acto para reivindicar la doctrina social de la Iglesia respecto al trabajo.
En la previa del 1 de mayo, la CGT vuelve a la calle este jueves para reclamarle al presidente Javier Milei un cambio de rumbo económico y advertirle por el cierre de fábricas, pérdidas de puestos de trabajo y baja de salarios, entre otros puntos. La convocatoria es a las 15 en Plaza de Mayo. Se espera una nutrida manifestación donde confluyan sindicatos, movimientos sociales y partidos opositores, entre otros sectores. Además, se realizará un homenaje al papa Francisco, a un año de su fallecimiento.

La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizará en un contexto diferente al que imaginaba cuando anunció la convocatoria el 1 de abril. Entonces, regía la suspensión del corazón de la reforma laboral que había conseguido con una cautelar. En los últimos días, la Cámara de Apelaciones del Trabajo la dejó sin efecto y puso en jaque la estrategia de la central obrera para frenar la ley.
Este jueves la central intentará recuperar la iniciativa y mostrar músculo de cara a lo que viene. El mensaje que se leerá en Plaza de Mayo no sólo estará dirigido al Gobierno, sino también a la oposición. Reclamarán un cambio de rumbo con soberanía política y justicia social, palabras que generan aversión a Milei, pero son música para un candidato peronista. No es un dato menor que los cosecretarios generales Jorge Sola y Cristian Jerónimo hayan confirmado su presencia en la cumbre del PJ del viernes.
El acto tendrá como lema «El trabajo es con derechos o es esclavo». Comenzará con un homenaje al papa Francisco, con videos y la participación de un representante de la Iglesia. Luego los tres secretarios generales se repartirán el mensaje sobre la situación social y económica.
El mensaje de la CGT: rechazo a la reforma laboral, «inflación de bolsillo» y cierre de fábricas
Durante el acto se leerá un documento aprobado por la mesa chica de la CGT. Según trascendió en Infogremiales, y confirmaron a este medio dentro del triunvirato, en el texto se denunciará que el actual programa económico se beneficia «un selecto grupo de actores vinculados a la actividad financiera y especulativa» en desmedro de sectores clave como industria, construcción y comercio.
Para la CGT la política del Gobierno provoca «una escalada trágica del flagelo de la desocupación y de la informalidad laboral» y advierte sobre la «inflación de bolsillo», más alta que el IPC que mide el INDEC. A diferencia de lo que sigue afirmando el Presidente, los precios no bajan, sino que están subiendo en torno del 2% y el 3%, según números oficiales. Las paritarias que promueve el Gobierno, afirman, «profundiza la pérdida del poder adquisitivo».
Otro punto importante del documento será la reafirmación del rechazo a la reforma laboral. «Despoja de derechos colectivos e individuales resguardados por nuestra Constitución», denuncian, y prometen seguir combatiéndola «por todos los medios a su alcance», aunque no se espera que se anuncie un nuevo paro general u otras medidas de fuerza.
A pesar de los últimos reveses en la Justicia, dentro de la CGT insisten con administrar las acciones directas para evitar desgastes y siguen priorizando las presentaciones en tribunales. Si en Plaza de Mayo cambian de estrategia o no, está por verse.