Horas después del cierre de las puertas del Polideportivo José María Gatica en Villa Domínico, la familia del Indio Solari difundió un comunicado oficial. En el mensaje, expresaron su profunda gratitud hacia los organizadores del velatorio y hacia los miles de fanáticos que se movilizaron hasta Avellaneda para darle el último adiós al exlíder de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota.
Una movilización histórica bajo la lluvia
De acuerdo con un informe del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, el operativo de despedida culminó oficialmente alrededor de las 4:30 de la madrugada de este lunes 8 de junio, tras una solicitud expresa de los familiares directos del músico. La histórica jornada de duelo se extendió por aproximadamente 18 horas y convocó a cerca de un millón de seguidores que viajaron desde diferentes puntos del país.

“Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”, inicia el texto publicado a través de la cuenta oficial de Instagram del cantante, donde se resaltó el comportamiento respetuoso y pacífico de toda la comunidad ricotera.
El reconocimiento a los fanáticos y la organización
El comunicado hizo especial hincapié en el esfuerzo colectivo que demandó el masivo homenaje en tiempo récord: «Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas de muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida».
En un fragmento de profunda emotividad, la familia recordó las propias palabras del artista: «Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida».
El último deseo del Indio
Para finalizar, el entorno íntimo del mítico compositor reveló un detalle simbólico sobre sus últimas horas en el estudio de grabación y el legado que pretendía dejar a sus fieles seguidores.
«Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba. Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más», concluyó el emotivo mensaje de despedida.