Imágenes viralizadas en redes sociales exponen una caza ilegal de patos, yacarés y otras aves protegidas en la Cuña Boscosa del departamento Vera. La provincia formalizó una denuncia penal y la Guardia Rural Los Pumas realiza inspecciones en la zona.
Desde principios de mayo, imágenes que circularon en redes sociales generaron indignación y encendieron las alarmas sobre una presunta masacre de fauna autóctona en la zona de Intiyaco y Fortín Olmos, en la Cuña Boscosa del departamento Vera, en el norte de la provincia de Santa Fe. Las fotografías mostraban a contingentes de turistas extranjeros posando junto a cientos de ejemplares muertos de patos, yacarés y otras aves protegidas, cuyos restos habrían sido abandonados en los esteros de la zona.
Según las denuncias, los hechos habrían ocurrido a principios de mes e involucrarían la caza ilegal de más de 300 animales. Los responsables serían cazadores provenientes del exterior que abonarían importantes sumas en dólares a «supuestas» personas de las localidades para que los guíen hacia las zonas de caza.
Denuncia penal y actuaciones judiciales
La provincia de Santa Fe formalizó una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para que se investigue de forma urgente la matanza ilegal de fauna silvestre. En diálogo con LT9, el secretario de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, Alejandro Luciani, precisó que la presentación judicial ya se encuentra bajo la órbita de los tribunales santafesinos.
«Nos anoticiamos por las redes sociales, iniciamos de inmediato una investigación propia y elevamos las denuncias correspondientes al MPA, a la extrapenal de la Procuraduría provincial y a la Fiscalía Federal», detalló el funcionario. Además, indicó que las fuerzas territoriales de la Guardia Rural Los Pumas lideran las inspecciones de oficio en el área de Tostado.
Una red de irregularidades
Luciani advirtió que la pesquisa expone una red de irregularidades absolutas. «Se incurrió en un delito grave violando la ley de fauna nacional», apuntó. El secretario reveló que el organizador del contingente es un operador cinegético de la provincia de Córdoba que no está inscripto en la Secretaría de Turismo santafesina, que el guía carecía de credenciales habilitantes y que el campo donde se llevó a cabo el exterminio no figura en ningún registro oficial de zonas de caza permitidas.
Incluso si el trámite administrativo hubiese estado en regla, el volumen de animales muertos califica el hecho como una masacre ecológica. La última resolución gubernamental del 30 de abril restringe los cupos a un máximo de 12 patos por persona por día. «Aquí mataron más de 300 ejemplares y otras especies prohibidas, por lo que se expusieron de manera personal a sanciones muy duras», fundamentó el funcionario.
El sector cinegético repudia el hecho
Por su parte, abogado Marcos Oalechea, apoderado de la Cámara de Turismo Cinegético de Santa Fe, expresó el malestar del sector tras la difusión de las imágenes. Sostuvo que el hecho «ensucia a toda la actividad» y perjudica a las empresas habilitadas que trabajan bajo estrictos controles provinciales. Actualmente son nueve las empresas que integran la cámara y desarrollan actividades de turismo cinegético de manera regulada en la provincia.
«El problema es que pagan justos por pecadores. Cuando aparecen imágenes de este tipo, se instala la idea de que toda la actividad funciona de manera ilegal, y no es así», afirmó Oalechea en diálogo con LT9. El representante explicó que el turismo cinegético no se limita a la caza deportiva, sino que incluye experiencias vinculadas al turismo rural, gastronomía, pesca y actividades recreativas en el interior santafesino, con un impacto económico directo en localidades de la región. «De esto viven muchas familias. Hay movimiento en alojamientos, gastronomía, transporte y servicios rurales», detalló.
Por último, Oalechea reclamó que se investigue a los responsables y consideró que la Provincia debería profundizar los mecanismos de control para detectar operadores clandestinos y cazadores furtivos.
Fuente Diario Uno
