En una manifestación que expuso públicamente las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza, la senadora nacional Patricia Bullrich ratificó este lunes haberle expresado en persona al presidente Javier Milei su discrepancia ante la marcha atrás con la postulación de Verónica Michelli para una judicatura federal. El pliego de la aspirante a un tribunal oral platense fue dado de baja por las máximas esferas gubernamentales, motivado por el parentesco político de la abogada con el periodista Hugo Alconada Mon.
La jefa de la bancada oficialista recurrió a su cuenta de la red social X para visibilizar el diálogo mantenido con el jefe de Estado, remarcando que haría uso de una prerrogativa personal frente al retiro de la candidatura, sin desconocer por ello las atribuciones legales del titular del Poder Ejecutivo. Mediante su perfil digital, la legisladora detalló de forma taxativa: «Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a jueza federal».
Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a Jueza Federal.
Conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar…
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 1, 2026
En un intento por amortiguar el impacto político de sus declaraciones y alejar rumores de quiebre institucional, la dirigente santafesina enfatizó su alineamiento general con el programa de reformas que lidera la Casa Rosada. En ese sentido, procuró convalidar su identificación partidaria plasmando textualmente: «Soy parte de este proyecto y apoyo con convicción la transformación histórica que está impulsando el Presidente Javier Milei para terminar con décadas de decadencia económica, corporativismo y desorden».
De igual modo, la senadora argumentó que las divergencias de criterio en asuntos específicos no configuran un signo de fragilidad en la estructura de poder, sino un componente que dota de mayor solidez a la coalición gobernante. Al respecto, argumentó en su texto que «en una gestión que avanza por una verdadera autopista de aciertos, una diferencia en un tema puntual no debilita el rumbo: lo fortalece». En sintonía con este planteo, añadió que «el debate sincero, el respeto por las convicciones del otro y los valores republicanos también son parte del cambio».
Este nuevo posicionamiento de Bullrich cobra especial notoriedad debido a que arrastra un antecedente inmediato de confrontación con la cúpula gubernamental, originado el mes anterior cuando exigió la exhibición pública de los bienes del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salpicado por presuntas irregularidades patrimoniales. Dicha postura generó un fuerte malestar en Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, debilitando temporalmente la estrategia defensiva oficial y forzando a los principales referentes del espacio a garantizar que el ministro coordinador presentará los documentos requeridos.







