La Argentina cerró julio con un fuerte resultado positivo en su comercio exterior. De acuerdo con los datos difundidos por el INDEC, las exportaciones alcanzaron los US$8.854 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 14,1% y un nuevo récord histórico para el mes.
Al mismo tiempo, las importaciones totalizaron US$6.739 millones, con una baja del 1,7% respecto de julio de 2025. Como consecuencia, la balanza comercial registró un superávit de US$2.115 millones, unos US$1.208 millones por encima del resultado obtenido durante el mismo mes del año pasado.
Uno de los principales motores del crecimiento exportador fue el sector de combustibles y energía, cuyas ventas al exterior aumentaron un 97,8%, hasta alcanzar los US$1.506 millones. El incremento estuvo impulsado principalmente por mayores exportaciones de petróleo crudo, carburantes y otros combustibles.
También mostraron una evolución positiva las manufacturas de origen industrial, que crecieron un 11,2% interanual, y las manufacturas de origen agropecuario, que alcanzaron los US$3.068 millones, con una mejora del 4,9%. En este último rubro tuvieron un papel destacado las ventas de carnes y productos derivados de la industria alimentaria.
En los primeros siete meses de 2026, las exportaciones acumularon un incremento del 22,9% respecto del mismo período de 2025, según destacó el ministro de Economía, Luis Caputo.
Por el lado de las importaciones, la disminución estuvo explicada principalmente por una caída del 9,2% en las cantidades, pese a que los precios aumentaron un 8,4%. Entre los rubros que más retrocedieron estuvieron las piezas y accesorios para bienes de capital, los vehículos automotores de pasajeros y los bienes de capital.
De esta manera, el comercio exterior argentino volvió a mostrar un saldo favorable y julio se convirtió en el mejor mes de la serie histórica para un séptimo mes del año, con un superávit de US$2.115 millones.







