El Ejecutivo argentino decidió esperar la concreción de la amnistía anunciada en Venezuela antes de abrir canales formales con Caracas para gestionar la liberación de los ciudadanos detenidos, entre ellos el gendarme Nahuel Gallo, considerado prioridad. En la Casa Rosada aseguran que la iniciativa debe materializarse antes de que se inicien contactos institucionales.

El anuncio fue realizado por la presidenta interina de Venezuela, que adelantó el envío de una ley de amnistía con carácter de urgencia y el cierre del penal de El Helicoide. La medida, que aún no tiene texto definitivo, excluye delitos graves y debe pasar por el trámite legislativo en una Asamblea Nacional de mayoría oficialista.
Desde Nación señalan que no reconocen por ahora a la administración de Delcy Rodríguez como regular y que no habrá normalización del vínculo bilateral mientras haya argentinos privados de libertad. La estrategia del Gobierno se apoya en información de países aliados con presencia diplomática y capacidad de inteligencia en Caracas, como Estados Unidos, Israel e Italia.
En la Casa Rosada mantienen el hermetismo sobre los avances de la transición venezolana y ponen el foco en las internas dentro de la gestión de Rodríguez. Por ahora, no prevén liberaciones en el corto plazo y estiman que el proceso puede demorar “más de lo esperado”, dependiendo de la presión y el avance de Estados Unidos en la región.
Mientras tanto, la Cancillería sigue recomendando no viajar a Venezuela y continúa elevando reclamos por los argentinos detenidos en foros internacionales. Según fuentes oficiales, no se prevén elecciones en el país vecino al menos durante el próximo año, manteniendo un escenario político abierto e incierto.







