El Gobierno confía en aprobar la reforma laboral esta semana en el Senado, donde el bloque de La Libertad Avanza cuenta con los votos necesarios para la votación en general y en particular. La iniciativa moderniza las relaciones laborales, incluye el salario dinámico y mantiene los montos de indemnización, aunque reduce el financiamiento de algunas obras sociales de los gremios.
La CGT anunció movilizaciones y busca modificar artículos específicos del proyecto. Al mismo tiempo, el Ejecutivo negocia con gobernadores peronistas y empresarios para asegurar apoyo político y explicar los alcances de la ley.
Tras la aprobación en la Cámara Alta, la reforma pasará a Diputados, donde se prevé una nueva negociación con diferentes bloques, incluido el PRO, la UCR y el Frente Renovador, que respaldan la iniciativa. La discusión se da en paralelo con la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, otra de las prioridades del oficialismo.
