El Departamento de Justicia de los Estados Unidos hizo públicos nuevos documentos del caso Jeffrey Epstein, entre los que se incluyen reportes del FBI de 2019 con testimonios que vinculan al actual presidente con presuntos abusos ocurridos en la década de 1980.
El contenido de los reportes
Los archivos —clasificados inicialmente como «duplicados» por error— contienen declaraciones de una mujer cuya identidad se mantiene en reserva. Según su relato ante los agentes, Epstein le habría presentado a Trump cuando ella tenía entre 13 y 15 años. La denunciante alegó un intento de agresión sexual por parte del mandatario y afirmó haber sido golpeada tras intentar defenderse.
Sin embargo, el mismo organismo advirtió que el expediente Epstein suele contener «afirmaciones falsas y sensacionalistas» aportadas por particulares tras la detención del financiero. En el caso específico de esta mujer, los informes detallan que, tras la denuncia inicial, ella se negó a aportar más detalles y decidió interrumpir su colaboración con la investigación.
Respuesta oficial de la Casa Blanca
Desde el entorno presidencial, la portavoz Karoline Leavitt desestimó categóricamente los documentos: «Son acusaciones totalmente infundadas, sin pruebas creíbles, realizadas por una persona con historial delictivo». Leavitt subrayó que el Departamento de Justicia de la gestión anterior conocía estos testimonios desde hace cuatro años y nunca avanzó con ellos por falta de sustento.
Tensión en el Congreso
La publicación de estos archivos se produce en un clima de fuerte presión política:
- Citación judicial: El Comité de Supervisión votó a favor de citar a la fiscal general, Pam Bondi, para que explique la gestión y el retraso en la entrega de estos expedientes.
- Acusaciones de encubrimiento: El representante demócrata Robert Garcia denunció que la liberación de estos documentos —ocurrida un día después de la votación sobre Bondi— es un intento de mitigar el impacto por el retiro previo de 50.000 archivos sin explicación.






