Romina Monzón, madre de Jeremías, asistió este jueves al Congreso para presenciar el debate por la baja de la edad de imputabilidad, que podría pasar de 16 a 14 años si el proyecto obtiene media sanción en la Cámara de Diputados.
Desde uno de los palcos y acompañada por familiares de otras víctimas y referentes de Madres del Dolor, expresó su reclamo a pocos meses del crimen de su hijo. “Hace menos de dos meses asesinaron a mi hijo, y dos de los tres menores están en libertad, sin siquiera tener un antecedente penal”, sostuvo.
Romina señaló que, aun si la ley se aprueba, no será retroactiva y no impactará en el caso de Jeremías. “Esto va a ser un legado de nuestros hijos para que no siga pasando. Es tan necesario que esto cambie”, afirmó, y cuestionó que se hable de reinserción social para quienes cometieron delitos graves: “¿Quién habla de la reinserción social de las víctimas?”.
Jeremías fue hallado sin vida el 22 de diciembre de 2025 en un descampado de Santa Fe, con múltiples heridas de arma blanca. Por el crimen fueron señalados dos adolescentes de 14 y 15 años, inimputables bajo el régimen actual, y la novia de la víctima, quien fue imputada como coautora y permanece detenida en un centro cerrado para menores.
El proyecto en debate establece los 14 años como edad mínima para juzgar delitos graves y fija una pena máxima de hasta 15 años, priorizando medidas alternativas y dejando la privación de libertad como último recurso. La discusión reavivó una de las controversias más sensibles en materia de política criminal en el país.