En el Tedeum del 25 de mayo que se celebraba en la Catedral Metropolitana, y frente al presidente Javier Milei, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva dijo que «nos falta una clase dirigente que se anime al diálogo» y pidió dejar de «arengar la división y la polarización».
Ante el jefe de Estado y los integrantes del Gabinete, García Cuerva se refirió a los que «critican a los que intentan hacer algo» y habló de los que «sentados cómodamente para hacer terrorismo de redes». «Los violentos de hoy no tienen que detener a los que quieren dar una mano», agregó en otro pasaje de la ceremonia de esta mañana.
«Basta de arengar la división y la polarización, porque nadie se salva solo, como decía Francisco», pidió García Cuerva, quien además destacó que «es cruel y escandaloso la ostentación y el derroche» y sostuvo que «vivimos en tiempos complejos, por eso tenemos que estar más unidos con los pobres».
El ceremonia tuvo el tono que se esperaba, ya que días atrás García Cuerva había deslizado críticas a la política, en tanto que el titular de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, sostuvo que la Iglesia detecta un deterioro económico sostenido en familias de clase media y advirtió sobre el impacto creciente de la crisis.
También asistió el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mientras que el sábado, desde el equipo de comunicación de la vicepresidenta Victoria Villarruel confirmaron que no había sido invitada por el Poder Ejecutivo. Hace exactamente un año atrás, el mandatario evitó saludarla y la calificó de «traidora».
Al término, regresaron a la Casa de Gobierno para dar inicio a la reunión de equipo que convocó y encabezaría Milei, en medio de la interna en Santiago Caputo y los primos Menem y la tensión entre Manuel Adorni y Patricia Bullrich.
El encuentro significará otro espaldarazo del mandatario y de Karina Milei al jefe de Gabinete en medio de las causas judiciales en su contra por presunto enriquecimiento ilícito.
A su vez, será otro intento para ordenar la interna que generó cruces entre las que siguen al asesor Santiago Caputo y el sector del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el funcionario Eduardo «Lule» Menem, apadrinados por Karina Milei.
A esta interna se le agregó además la de Bullrich y Adorni, luego de que la senadora primero reclamara en los medios que el jefe de Gabinete presente lo antes posible su declaración jurada y posteriormente ella hiciera oficial la suya antes de tiempo para ejercer presión.
En ese marco, se prevé la presencia de Bullrich en la reunión de Gabinete, como venía sucediendo pese a que la ex presidenta del PRO ya dejó de ser ministra y desarrolla su rol en la Cámara alta.
No obstante, circularon versiones de que podrían comenzar a marginar a Bullrich de estos encuentros luego del enojo que generó en el círculo íntimo de los Milei que la ex ministra de Seguridad se haya desmarcado de la postura de apoyo incondicional a Adorni.
FUENTE : EL DÍA
