Un 50% de los argentinos afirma que ya no está en condiciones de aguardar una mejoría en su economía individual derivada de los planes económicos implementados por la gestión de Javier Milei. Así lo determinó un reciente sondeo de opinión pública de alcance nacional que, además, refleja un marcado desaliento respecto al rumbo de la actividad económica.
El estudio, confeccionado por la firma QSocial sobre una muestra de 1.323 entrevistados a nivel federal (con un margen de error de +/- 2,9%), detalló que la mitad de la muestra fue categórica al responder que «ya no puede esperar más» un impacto positivo en su bolsillo. Por otra parte, el 20% de los encuestados manifestó tolerancia para aguardar hasta los comicios presidenciales de 2027, un 10% fijó su límite para el cierre de este año, un 8% se estiró hasta mediados de 2027 y el 12% prefirió no contestar.
La herencia y las proyecciones a futuro
Inquiridos sobre la coyuntura nacional actual, solo el 16% evaluó el escenario como «bueno», mientras que el 35% lo catalogó de «regular» y un 48% lo tildó de «malo». No obstante, al realizar el contraste con el mes de diciembre de 2023 —momento en que Milei inició su mandato—, la percepción de que la Argentina se encuentra en una mejor posición escala al 31%.
Las proyecciones para los próximos doce meses tampoco arrojan datos alentadores para la Casa Rosada. Al indagar sobre el futuro económico, un 47% vaticinó que las condiciones empeorarán, un 26% apostó por un progreso y el 21% estimó que la situación no sufrirá modificaciones.
Preocupaciones sociales y el rumbo del ajuste
Dentro del mapa de inquietudes de la ciudadanía, el empleo y la pobreza encabezan el listado compartiendo un 21% de las respuestas. El podio lo completan la corrupción con el 19% y la inflación con el 11%, dejando más relegadas a la inseguridad (8%) y a la Justicia (6%), mientras que el 12% optó por otras problemáticas.
Frente a la idoneidad del Poder Ejecutivo para revertir estas problemáticas, el 61% de los consultados se mostró escéptico y aseguró que el Gobierno no lo logrará, en contraposición a un 32% que confía en una resolución favorable. Asimismo, el enfoque de los beneficiarios de la gestión recogió una mirada mayormente adversa: el 64% argumentó que Milei legisla «para algunos sectores», frente al 25% que percibe un beneficio «para la mayoría de la población».
Para concluir, el análisis sobre el impacto del programa de ajuste económico exhibió números idénticos en dos variables clave. El 67% de los entrevistados desestimó la premisa de que el camino actual sea imprescindible a costa de sacrificios inmediatos, y ese mismo porcentaje consideró que el desgaste socioeconómico actual no tendrá una recompensa futura. En ambas consignas, el respaldo a la continuidad de las políticas oficiales orbitó entre el 31% y el 32%.
