La Municipalidad confirmó que mantiene reuniones con las empresas del transporte urbano de cara a un posible incremento en el precio del boleto de colectivos. Empresarios advierten que los costos superan ampliamente el valor actual de la tarifa y que el ajuste es “inevitable”, posicionando al costo del servicio «entre los $2.000 y los $2.100 por viaje»
El gerente de Autobuses S.R.L., Gerardo Ingaramo, advirtió en diálogo con LT 10 que el valor del boleto de colectivo en Santa Fe quedó desactualizado frente al fuerte incremento de los costos del sistema y confirmó que un aumento de tarifa es inevitable.
“El último aumento se aplicó en agosto de 2025, pero con una estructura de costos correspondiente a junio de ese año. Desde entonces hubo incrementos fuertes en combustible y salarios, y todavía estamos discutiendo una nueva paritaria que no está cerrada”, explicó.
Ingaramo detalló que el cálculo del costo del transporte no se rige por la inflación general, sino por la evolución de cada uno de los componentes del sistema. “El sistema de transporte se evalúa en función de los kilómetros recorridos. El esquema de costos está compuesto en un 50% por salarios, un 20% por combustible y otro 20% por mantenimiento y amortización. No se calcula por inflación porque cada rubro aumenta de manera distinta”, señaló.
Viajes sin pago del boleto
En ese sentido, remarcó que uno de los factores que más presionó sobre los números fue el precio del gasoil. “El combustible subió más que el índice general por la aplicación de impuestos nacionales”, indicó, al tiempo que recordó que los salarios representan la mitad del costo total del servicio.
Según el diagnóstico del sector, la ecuación económica se ve agravada por una combinación desfavorable entre oferta y demanda. “Actualmente, el sector registra un incremento del 8% en los kilómetros recorridos respecto del año anterior, pero al mismo tiempo una caída interanual del 3% en la cantidad de pasajeros. Algún incremento de tarifa claramente se va a dar porque los números no cierran”, afirmó el gerente.
Otro punto crítico es el crecimiento de los viajes sin pago de boleto. “Casi el 20% de los pasajeros no paga boleto, una cifra que históricamente no superaba el 5%. Son viajes que no cubre ni el Estado nacional, ni el provincial, ni el municipal”, sostuvo Ingaramo, y agregó que “ese costo termina recayendo directamente sobre el usuario que paga la tarifa plena”.
Costo real del servicio
De acuerdo al cálculo realizado por las empresas, si ese esquema fuera compensado por el Estado, el impacto en la tarifa sería significativo. “Si esto fuera compensado por algún nivel del Estado, el boleto podría costar hasta 200 pesos menos”, subrayó.
En cuanto al valor real del servicio, Ingaramo fue contundente: “El costo real del servicio ronda entre los 2.000 y 2.100 pesos por viaje, por debajo de lo que ocurre en otras ciudades”. Sin embargo, aclaró que la definición final del precio no depende de las empresas. “Nosotros ponemos el costo del sistema; después es el municipio el que hace su propio estudio y define la tarifa final”, explicó.
Pese a ese escenario, el sector descarta aplicar subas abruptas. “Un aumento muy brusco genera pérdida de pasajeros, por eso no creemos en un incremento desmedido”, advirtió el gerente de Autobuses S.R.L.
Finalmente, Ingaramo destacó el esfuerzo de inversión que vienen realizando las empresas, aun en un contexto adverso. “En 2025 incorporamos casi 20 unidades 0 km con aire acondicionado y este año prevemos sumar entre 15 y 20 más, si se mantienen las condiciones”, señaló. Además, anticipó que “se analiza la incorporación de unidades a gas a mitad de año, aunque ese tipo de flotas requieren un fuerte aporte estatal, como ocurre en otras provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
Como ejemplo del impacto estacional y de la falta de subsidios, concluyó: “Pasamos de transportar casi 90.000 pasajeros diarios en diciembre a unos 35.000 en enero, sin el Boleto Educativo y con los mismos costos operativos”.







