El presente futbolístico de Gonzalo Morales sufrió un giro absoluto. De celebrar el gol del triunfo histórico frente a River Plate, el atacante pasó a entrenar de forma diferenciada tras la denuncia por violencia de género que Karen Adinna, su expareja, radicó en el plano judicial. Los directivos de Barracas Central resolvieron su exclusión preventiva del grupo principal mientras duren las actuaciones de los magistrados.
🚨 Damián Ayude rompió el silencio en @okdobleamarilla por @DSportsRadio sobre el caso Morales: «El club tomó una correcta decisión»
💬 «Fue todo muy reciente, yo hablé poco con él. La institución decidió apartarlo hasta que se esclarezca todo judicialmente. Ojalá que no sea… pic.twitter.com/7G6h64V5ir
— doble amarilla ⭐️⭐️⭐️ (@okdobleamarilla) July 28, 2026
El director técnico del Guapo, Damián Ayude, rompió el silencio y convalidó la postura de la comisión directiva. El director técnico afirmó que dialogó muy poco con el delantero porque todo aconteció repentinamente. «El club hizo lo que correspondía como institución y tomó la medida que tenía que tomar», sostuvo firmemente el entrenador, quien pidió paciencia para ver qué sucede con las investigaciones y concluyó: «Hay que esperar lo que determinen la Justicia y las leyes».
La presentación judicial incluye pruebas fotográficas con marcas de agresiones físicas en los brazos, piernas y el ojo derecho de la joven. También se incorporaron chats telefónicos donde la madre de Morales manifestaba textualmente a la denunciante: «Me pongo en el lugar como mujer, lo siento en el alma y te pido disculpas». En su testimonio público, Adinna narró el calvario que atravesó durante la convivencia, afirmando que Morales la sujetaba del cabello, la ahorcaba y le propinaba golpes de puño y patadas. Sumado a ello, describió amenazas de muerte y situaciones de confinamiento en el hogar bajo llave







