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lunes, 23 marzo 2026

Radiografía de la crisis laboral en Argentina: Desempleo e informalidad en niveles críticos

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El panorama laboral en Argentina atraviesa una fase de deterioro estructural que combina el aumento de la desocupación con una preocupante caída en la calidad del empleo. Según los últimos datos procesados por el INDEC, el número de personas sin trabajo o insertas en la informalidad (trabajo «en negro») ya alcanza los 2 millones, reflejando un ajuste que no solo afecta la cantidad de puestos, sino también la estabilidad y protección social de los trabajadores.

El avance de la desocupación y la informalidad

En el transcurso de los últimos dos años, el mercado de trabajo sufrió un retroceso significativo. La tasa de desempleo escaló del 5,7% al 7,5%, lo que se traduce en 1,7 millones de personas que buscan activamente trabajo y no lo consiguen.

Sin embargo, el dato más alarmante surge de quienes sí están ocupados: el empleo no registrado sumó 376.000 nuevos trabajadores en este periodo. Actualmente, la informalidad alcanza al 43% de la población ocupada. Al proyectar estas cifras a todo el territorio nacional, el escenario muestra una brecha profunda: existen 13 millones de trabajadores registrados frente a unos 9 millones que trabajan en la precariedad.

Radiografía del trabajador informal

Dentro del universo de los no registrados, la composición es heterogénea:

  • Asalariados precarios: Poco más del 60% son empleados en relación de dependencia pero sin aportes ni cobertura de salud.
  • Cuentapropistas: El resto son trabajadores independientes que, en su mayoría, operan fuera del sistema formal como estrategia de subsistencia.

Deterioro en los sectores tradicionales

Un análisis detallado de la consultora Invecq (basado en Clarín) advierte que la informalidad no es un fenómeno exclusivo de las nuevas economías digitales o plataformas de reparto. Por el contrario, se está desplazando hacia los pilares de la economía real:

  • Comercio: Este rubro incorporó 210.000 puestos informales, mientras que el empleo registrado privado apenas creció en 4.000 puestos.
  • Industria Manufacturera: El sector perdió 63.000 puestos formales, pero sumó 87.000 trabajadores no registrados, evidenciando un proceso de «sustitución» de empleo de calidad por empleo precario.

La caída del empleo registrado

La destrucción de puestos de trabajo con aportes no dio tregua en ninguno de los dos sectores principales. En total, se perdieron 262.000 empleos en blanco:

  1. Sector Privado: Una disminución de 182.000 puestos asalariados registrados.
  2. Sector Público: Una caída de 80.000 empleos.

Conclusión: Un ajuste por calidad y cantidad

El mercado laboral argentino no solo se está achicando, sino que se está degradando. El ajuste actual opera en dos frentes: por un lado, la expulsión de trabajadores hacia el desempleo; por el otro, la precarización de quienes permanecen en el sistema. La falta de cobertura social y la inestabilidad de ingresos definen hoy la realidad de millones de argentinos, planteando un desafío crítico para la recuperación del consumo y el bienestar social.

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