El empate frente a Talleres de Córdoba no solo le permitió a Unión meterse en los octavos de final del Torneo Apertura. También dejó una preocupación concreta en ofensiva: Cristian Tarragona terminó con una molestia muscular y se suma a la situación de Marcelo Estigarribia, otro nombre clave que no está al ciento por ciento.
El autor del 1-1 en el cierre ante Talleres encendió las alarmas apenas terminó el partido. En un primer momento se temió un desgarro, pero con el paso de las horas el diagnóstico fue más moderado: una pequeña ruptura fibrilar o incluso una sobrecarga que ya venía arrastrando desde el duelo frente a Vélez Sarsfield.
La evolución será determinante. En principio no está descartado para visitar a Independiente Rivadavia de Mendoza, el sábado a las 21.30, aunque su presencia implicaría jugar con limitaciones físicas.
Estigarribia, otra pieza en observación
A la situación de Tarragona se le suma la de Estigarribia, quien también viene condicionado físicamente y no logra recuperar su mejor versión. Su estado será evaluado durante la semana, en un contexto donde el cuerpo técnico busca no correr riesgos innecesarios, pero tampoco resignar peso ofensivo en un partido decisivo.
Unión y un problema en ataque
Para el entrenador Leonardo Madelón, la posible ausencia o merma de sus dos delanteros principales representa un desafío táctico importante. Tarragona es hoy uno de los goleadores del equipo en 2026, con 7 tantos en el Torneo Apertura y 2 en Copa Argentina, mientras que Estigarribia aporta movilidad, presión y experiencia en el frente de ataque.
Las alternativas que se abren en Unión
En este escenario, empiezan a tomar fuerza otras opciones. Agustín Colazo aparece como una variante concreta tras haber respondido con gol desde el banco, mientras que no se descarta una modificación del sistema, como ocurrió en su momento con el ingreso de Nicolás Palavecino (se recupera de una lesión muscular). En tanto que Diego Díaz también es opción.
Cuenta regresiva hacia Mendoza
Con varios días por delante, Unión monitorea cada detalle físico de sus delanteros. El partido ante Independiente Rivadavia no admite margen de error, y en ese contexto, la decisión sobre Tarragona y Estigarribia será clave.
La clasificación ya es un hecho. Ahora, el desafío pasa por sostener el nivel en un cruce directo donde cada nombre propio puede inclinar la balanza.







