El gran anhelo de la dirigencia xeneize podría complicarse de manera drástica. Mientras en el entorno de Boca Juniors mantenían viva la ilusión de seducir a Paulo Dybala aprovechando la cercanía con Leandro Paredes y la dilatada renovación de su contrato en Italia, un inesperado actor de peso entró en escena: la Juventus evalúa seriamente repatriar a la «Joya».
La noticia, surgida desde los principales medios deportivos italianos, sacude los planes del club de La Ribera, que veía con buenos ojos realizar una oferta formal en caso de que el cordobés decidiera ponerle fin a su ciclo en la Roma.
Las claves del escenario:
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El deseo de Boca: Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol saben que es una operación extremadamente compleja, pero apostaban al factor afectivo y al arraigo local para intentar dar el golpe del mercado de pases local.
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El factor Juventus: Tras su recordado paso por Turín, donde dejó una huella imborrable y cosechó múltiples títulos, la Vecchia Signora vería con buenos ojos el regreso del atacante para sumarle jerarquía y experiencia internacional a su plantel.
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La encrucijada de la Roma: El club de la capital italiana todavía tiene las negociaciones abiertas por su renovación, pero la aparición de un competidor directo en la Serie A y el latente interés desde el fútbol sudamericano obligarán al conjunto romano a acelerar los tiempos si no quiere perder a su máxima figura.
Con este nuevo frente abierto en el Viejo Continente, el panorama para Boca se vuelve notablemente más cuesta arriba, obligándolo a seguir de cerca los próximos movimientos en el mercado europeo.







