A pesar de haber comandado la práctica matutina del lunes en el predio 4 de Junio, la salida deA Ezequiel Medrán de Colón parece inevitable. La dirigencia sabalera está convencida de interrumpir el proceso debido al bajo rendimiento futbolístico, pero el obstáculo principal es financiero: rescindir los cinco meses de contrato restantes represenAta un problema grave para la debilitada economía de la institución.
El detonante de esta situación fue la caída ante Chaco For Ever, un partido que costó tres puntos, la chance de acercarse al puntero Ferro y el fin del invicto como local. Aunque Colón sigue en zona de Reducido y depende de sus propios resultados, la masa societaria y la historia del club exigen pelear el campeonato. La preocupante involución del juego aceleró los tiempos de una dirigencia que ya baraja reemplazos.
En la mesa de debate que lidera el mánager Diego Colotto aparecen cuatro nombres. Javier Sanguinetti es una opción analizada; hay otro técnico con trabajo que seduce más; Lucas Pusineri gusta por su estilo pero prefiere quedarse en Buenos Aires; y se evalúa el retorno de Iván Delfino, quien fue removido del cargo por Víctor Godano ante el clamor popular. Las próximas horas serán cruciales para definir si Medrán quema su última chance ante Acassuso o si es despedido antes del encuentro.







