Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde… Racing (C) jugaba su primer partido luego de la transferencia de Leandro Córdoba a la Academia pero de Avellaneda. El equipo de Coleoni no solo perdió a una de sus mayores promesas, sino también a su jugador más desequilibrante e incisivo en ataque. Sin dudas que fue un golpazo. No había peor momento para enfrentarse a Defensores de Belgrano. Un equipo que jugó a matar o morir para salvarse del descenso se cruzó con otro golpeado por una noticia fuerte: fue paliza 3-0 en Núñez y el Dragón se ilusiona con la permanencia.
Las dos caras de la moneda se plasmaron en el Juan Pasquale: por un lado, el local salió como un león hambriento a cazar a su presa para llevarse los tres puntos. Por el otro, la visita salió a especular y a ver cómo se daba el trámite. Pero la Primera Nacional no da tregua a una mínima desatención… No por nada a los 15 minutos el equipo cordobés ya perdía por dos de diferencia.
El primero se dio por una complicidad entre Defe y Brian Olivera. El arquero había salido de buena manera a cortar un tiro de esquina, pero la bocha se le escurrió de entre las manos y le dejó el gol servido en bandeja a Gonzalo Gamarra, quien obtuvo su premio por ser el que saltó a pelearla en primera instancia. El segundo gol derivó de un error del árbitro, Lucas Comesaña…
Enzo González hizo una suerte de slalom, empezó a apilar camisetas blanquicelestes en la puerta del área, se infiltró donde más duele y Raúl Chamorro fue a disputar el duelo de manera leal, hombro contra hombro. La caída aparatosa del centrodelantero engañó al juez, quien inmediatamente marcó el manchón penal. El 9 pidió derecho de autor, ejecutó la pena máxima y amplió la ventaja. Por la forma, se trató de la piña definitiva, pero no la final.
Podrían haber sido más…
Ojo, los cachetazos hicieron reaccionar a la Academia. A pesar de no ser resolutivo en los metros finales, Racing al menos pudo saber cómo estaba el pasto en la otra mitad de cancha, algo que hasta el minuto 30 no conocía. Sin la chispa de Córdoba y un Chavarría, por momentos, desaparecido, el conjunto de Nueva Italia nunca hizo méritos para descontar. Ni en la primera mitad ni en el complemento.
En todo momento los de Campodónico parecían estar más cerca de sellar la goleada que su rival de hacer el primero. Tercer tanto que, tarde o temprano, llegó. Defensores de Belgrano invirtió roles. De Tomaso, el volante central, zafó de su marca contra la raya como si de un puntero de toda la vida se tratara. El cinco se la dio a Gamarra, un 2 rústico , quien le pegó como vino y la colgó en un ángulo como si fuera David Trezeguet, el Rey que miraba atentamente desde la tribuna.
Defe borró de la cancha a Racing. Podría haber hecho el cuarto o hasta el quinto si no hubiera bajado el pie del acelerador. Los de Coleoni entraron marcados por la transferencia de su figura y se perdieron aún más después de sentirse perjudicados. Fue goleada 3-0 y el Dragón saca la cabeza de la zona roja, respira y sueña con la permanencia.







