Más allá de los 6850 kilómetros que separan Miami de Rosario, Lionel Messi necesitaba estar cerca de su familia al enterarse el fallecimiento de su padre Jorge, a los 68 años. Acompañado por Antonela y sus tres hijos, Thiago, Ciro y Mateo, aterrizó en su ciudad natal a última hora del sábado para rodearse de sus seres queridos en este momento tan doloroso y despedir a quien lo vio patear su primera pelota.
Licenciado por Inter Miami, el capitán de la Selección Argentina le dio el último adiós a su padre el pasado domingo en una ceremonia íntima en el cementerio El Prado, ubicado en Pérez, y pasó algunos días cerca de su madre Celia.
El martes por la noche, alrededor de las 22.30, se trasladó hacia el Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” para tomarse un avión privado y emprender el regreso hasta Fort Lauderdale. Aunque el cuerpo técnico de Guillermo Hoyos no le había dado plazos para reincorporarse, Leo decidió volver a su día a día en Estados Unidos y hacer allí el duelo, en su casa, cerca de la pelota.
Ya en su hogar, Messi aprovechó para desahogarse a través de sus redes sociales y compartió una carta desgarradora para despedir a su padre Jorge. “Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos”, comenzó Leo.







