Aunque hayan salido del eje de la discusión pública, en River todavía queda un puñado de jugadores entrenándose separados del resto del plantel en búsqueda de una salida. El próximo que podría dejar el club es Matías Galarza Fonda, por quien Olimpia prepara una oferta de préstamo con obligación de compra por objetivos que desde Núñez verían con buenos ojos.
El caso del mediocampista paraguayo fue muy llamativo, ya que el club anunció que no iba a ser tenido en cuenta cuando estaba por finalizar su préstamo con Atlanta United y todavía no había disputado el Mundial con la camiseta de su país. Su muy destacada actuación en el equipo de Gustavo Alfaro dejó en evidencia una decisión polémica.
A su regreso, se sumó directamente al grupo de jugadores separados y desde su vuelta a Buenos Aires se entrena en el predio de inferiores en Cantilo. Ahora se encuentra en su país para resolver cuestiones personales y podría quedarse ya definitivamente para tener su primera experiencia en su propia tierra.
Galarza se formó en las inferiores de Olimpia, pero nunca llegó a debutar en Primera División. En un principio fue cedido a Vasco da Gama, que después se quedó con su pase. De allí se fue a Coritiba, luego a Talleres de Córdoba y finalmente a River, desde donde salió prestado a la MLS.
Ahora se le presenta la posibilidad de volver a sus orígenes para relanzar su carrera tras un fallido paso por el Millonario, pero una lucida presentación en el último Mundial. Olimpia deberá negociar las condiciones de un préstamo de 18 meses y una obligación de compra por objetivos.
Galarza es uno de los futbolistas separados que todavía no encontró un nuevo destino. En la misma situación se encuentran Germán Pezzella, Giuliano Galoppo y Fabricio Bustos, además de Kendry Páez y Matías Viña, quienes están a préstamo desde Chelsea y Flamengo, respectivamente.







