En el marco del reconocimiento legislativo a Luis Miguel «Pulga» Rodríguez, el presidente de Colón, José Alonso, rompió el silencio y brindó una radiografía alarmante sobre el estado financiero de la institución sabalera. Lejos de los flashes del mercado de pases, el mandatario bajó a tierra las expectativas del hincha y dejó en claro que la prioridad absoluta es apagar los incendios económicos heredados.
La pesada herencia y un balance en rojo
Alonso no anduvo con rodeos para describir el panorama con el que se topó la actual comisión directiva al tomar las riendas del club hace seis meses. «Colón está muy, muy, muy comprometido desde el punto de vista económico. Lo estamos llevando con mucho esfuerzo», disparó el dirigente, quien además reveló que al asumir debieron afrontar una deuda inmediata de «750 millones de pesos de deuda de salarios».
La asfixia financiera se ve agravada por la falta de recursos genuinos a corto plazo: «Recibimos un club sin recursos, no tienen jugadores para vender, las inferiores se habían ido todos los chicos casi», detalló. A esto se suma que la gestión anterior liquidó de forma anticipada los cánones televisivos: «No hicimos plata de la tele porque se adelantó plata y nos están descontando. No tenemos participación en Copas, o sea, es un club sin ingresos, sin ingresos». Ante este escenario, admitió que el patrimonio de los dirigentes sostiene el día a día: «El balance no está equilibrado todavía… si tenemos que hacer aportes, ¿qué va a otra? No hay otra».
Mercado austero: descartados los nombres «imposibles»
Al ser consultado por los rumores que vinculaban a figuras de la talla de Rodrigo Aliendro, Lucas Alario, Facundo Farías o Malcorra, el presidente sabalero fue tajante y pidió realismo a la masa societaria. «Por favor, no pidan cosas que son imposibles. Son sueldos que superan los 150 millones de pesos, 120 millones. Hay planteles de la Nacional que cuesta un solo jugador todo ese dinero».
La ingeniería para el actual mercado de pases se basará en el orden y en la captación de talentos adaptados a la realidad de la categoría, financiados con las bajas del propio plantel. «Tenemos que ser claros, hay que buscar ese equilibrio entre los recursos que vos tenes y lo que vos llevás a la cancha». En ese sentido, Alonso remarcó la estrategia a seguir: «Buscamos los jugadores que se puedan insertar a lo que el equipo necesita y que los podamos pagar. La idea es esa, es vender los jugadores que no van a seguir y reemplazarlo de forma armoniosa con el presupuesto».
Litigio en FIFA y deudas por cobrar
Una de las principales vías de oxígeno financiero para Colón radica en los tribunales internacionales, específicamente en la demanda entablada por la salida intempestiva del delantero uruguayo José Neris. «En el tema Neris estamos en el juicio de una demanda extraordinaria con respecto al jugador y al club porque no respetaron los derechos federativos. Se fueron sin justificativo, apareció cuando quiso, se fue cuando quiso». El mandatario se mostró optimista tras los últimos movimientos de la causa: «Respondieron lo último el 29 de mayo y ahora llegó a FIFA. Estamos esperanzados que realmente sea un dictamen favorable a Colón, nos va a dar un ingreso interesante».
Por otra parte, Alonso reclamó las deudas pendientes de otras instituciones con el Sabalero, marcando diferencias en el comportamiento de los clubes, en los casos de Leonel Picco y Alan Forneris : «Platense nos debe plata de la compra del jugador y de la venta. Racing cumplió».
Promesa de transparencia para el socio
Finalmente, el mandatario se comprometió a abrir los libros contables una vez que finalice la auditoría interna para que el hincha comprenda la magnitud de la crisis. «Van a ver ustedes los números que son elocuentes. Presentaremos un balance explicando sucintamente qué es lo que recibiste en cada ítem y qué solucionaste».
A pesar del desgaste físico y mental que conlleva la gestión, Alonso reafirmó su compromiso institucional de cara al segundo semestre del año: «A mí me gustaría traer un club ordenado y sin deudas. Por ahí digo ‘mirá en qué lío me metí’, pero bueno, amamos a Colón, amamos a la institución y habrá que poner el pecho».







