Pese a que todo es felicidad en el Mundo River por el pasaje a la final del Torneo Apertura, la seguidilla de intensos partidos pasó factura. Además de la lesión de Sebastián Driussi, Aníbal Moreno, Gonzalo Montiel y Marcos Acuña también presentan incovenientes físicos antes o durante el triunfo por 1 a 0 frente a Rosario Central.
Pese a que fue probado hasta último momento con intenciones de que fuera titular ante Central, Acuña no respondió de buena manera de su sobrecarga en el isquiotibial derecho, integró el banco de suplentes y jugó los últimos 15 minutos. El Huevo había sentido la molestia promediando el primer tiempo del duelo de cuartos de final ante Gimnasia de La Plata y había sido reemplazado por Matías Viña, titular ante el Canalla. Contra San Lorenzo, algunos días antes, no pudo completar los 120 minutos por un la misma razón. De todas formas, llegaría a disputar la final, a diferencia de sus tres compañeros.
Montiel, por su parte, fue el caso inverso. Se le sobrecargó el isquiotibial derecho en la entrada en calor ante el Lobo y no fue de la partida. Llegó entre algodones para el duelo de semifinales y solo aguantó 45 minutos en los que falló un penal. En el entretiempo fue reemplazado por Fabricio Bustos debido a un desgarro en el cuádriceps izquierdo. Llegaría con lo justo al Mundial.
Moreno y Driussi comparten un cuadro: sufrieron un esguince ligamento colateral medial derecho que los marginará de la final. Lo del atacante fue tras una infracción de Franco Ibarra y lo de mediocampista luego de una acción en la que realizó un mal movimiento con su pierna derecha, sintió una molestia en la parte posterior de la rodilla que lo obligó a pedir el cambio. Se sentó en el banco de suplentes con muchos gestos de dolor, algunas lágrimas en sus ojos y al instante los médicos le colocaron hielo en la zona afectada. Pese a perderse el duelo por el título en el Kempes, Coudet espera que ambos puedan reincorporarse durante la pretemporada.
Esta sucesión de lesiones y molestias físicas en gran parte tienen que ver con la seguidilla de partidos que está atravesando River desde el comienzo del mes de abril y que se incrementó en las últimas semanas. Tan solo en mayo jugó cinco partidos en 16 días y todos ellos, exceptuando el de Carabobo por Copa Sudamericana, con mayoría de titulares. Para colmo, ante San Lorenzo en los octavos de final del Apertura disputó un alargue corriendo desde atrás en el marcador, lo que demandó un esfuerzo físico extra.
El próximo domingo, desde las 15.30, el conjunto de Eduardo Coudet disputará la final del Torneo Apertura ante el ganador de Argentinos Juniors-Belgrano y durante las dos semanas siguientes cerrará la fase de grupos de la Copa Sudamericana, donde aún no tiene asegurada la clasificación. Para estos partidos decisivos, el Chacho contará con un plantel diezmado desde lo físico, con bajas de peso, que deberá doblegar esfuerzos para levantar un título y obtener el pase como líder del Grupo H del certamen internacional.







