El capitán argentino vivió un segundo tiempo de máxima intensidad en Kansas City, donde sufrió un fuerte golpe, hizo historia grande ante los ojos del planeta y plantó bandera frente al juez principal.
La Selección Argentina disputa una batalla durísima ante Suiza por los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026. Durante el segundo tiempo, se encendieron todas las alarmas en el banco albiceleste cuando Lionel Messi debió recibir asistencia médica de urgencia debido a un fuerte golpe en el rostro.
La situación se hizo evidente inmediatamente después del empate del elenco europeo. Al decretarse la pausa de hidratación, los médicos de la Scaloneta ingresaron rápidamente al campo de juego con un objetivo fijo: colocarle hielo en el ojo derecho al diez, quien arrastraba una visible molestia por un impacto recibido minutos antes en una acción del juego.
Los cuidados para Messi durante la pausa de hidratación por un golpe en su ojo derecho. pic.twitter.com/ELaTCjnqvA
— TyC Sports (@TyCSports) July 12, 2026
Récord histórico y cruce de alto voltaje
A pesar del dolor físico, el capitán argentino volvió a ser la pieza más determinante del combinado nacional. Con su magistral asistencia a Alexis Mac Allister para abrir el marcador en el inicio del encuentro, Messi alcanzó los 10 pases gol en la historia de la competición, igualando oficialmente la mítica marca de Pelé como el máximo asistidor de todos los tiempos en las Copas del Mundo.
Sin embargo, la fisonomía del partido también llevó las revoluciones al límite. Fiel a su rol de líder, Leo protagonizó un fuerte cruce cara a cara con el árbitro portugués João Pinheiro, a quien enfrentó en medio de una acalorada discusión por los malos modos del referí. «Hablá bien, no faltes el respeto. A mí hablame bien, yo te hablé bien», le espetó con firmeza el astro del Inter de Miami, logrando calmar las aguas segundos después de marcarle la cancha a la autoridad del encuentro.







