El inicio de la pretemporada de Unión sufrió un fuerte revés este miércoles debido a un reclamo económico del plantel. Los futbolistas decidieron cancelar la jornada de doble turno dispuesta por el director técnico Leonardo Madelón, y advirtieron que no retomarán esta modalidad de trabajo hasta que la dirigencia cancele las deudas salariales vigentes.
Esta postura obligó al cuerpo técnico a modificar de urgencia la planificación de la primera semana de entrenamientos. El diseño original contemplaba prácticas matutinas diarias y un día de máxima exigencia física con doble carga horaria, plan que quedó descartado por la medida de fuerza.
Un escenario financiero crítico
La protesta de los jugadores expone la profundidad de la crisis económica e institucional que atraviesa la entidad rojiblanca, la cual acumula varios frentes de conflicto:
- Inhibiciones internacionales: El club mantiene vigentes dos sanciones operativas ante la FIFA.
- Litigio en AFA: Atlético Tucumán formalizó un reclamo económico contra la institución de Santa Fe.
- Obligaciones por refuerzos: Trascendieron deudas vinculadas a las incorporaciones de Agustín Colazo, Diego Armando Díaz y Maizon Rodríguez.
El panorama deportivo y el mercado de pases
Mientras la comisión directiva busca desactivar el paro, Madelón intenta enfocar al grupo en la preparación futbolística previa al Torneo Clausura. Ante la falta de rivales confirmados para disputar los primeros amistosos de preparación, el entrenador evalúa utilizar como alternativa la realización de prácticas formales de fútbol frente a la Reserva conducida por Alejandro Trionfini.
Por el momento, el mercado de pases se encuentra completamente paralizado. Mauro Luna Diale se mantiene como la única cara nueva para el segundo semestre del año, aunque el club todavía no realizó la oficialización de su regreso.La dirigencia trabaja a contrarreloj para saldar la deuda interna y evitar que el malestar del plantel scale, en una pretemporada que comenzó con demasiadas urgencias fuera de la cancha.
