El mediocampista de Unión, Joaquín Mosqueira, analizó el empate 1-1 frente a Deportivo Riestra en condición de visitante. Si bien valoró haberle puesto fin a una seguidilla de resultados adversos, el volante no ocultó su frustración por no haber podido sostener la ventaja en una cancha siempre compleja.
«Sabíamos que el principal objetivo era cortar la racha negativa que veníamos trayendo. Pero nos vamos con esa sensación, ese sabor amargo de que podríamos habernos llevado los tres puntos, sobre todo porque hoy el equipo jugó muy bien, intentó y tuvo buenas intenciones», expresó el futbolista tatengue al finalizar el encuentro. Como contrapartida positiva, destacó: «Nos llevamos un punto de una cancha muy complicada».
Autocrítica por la pelota parada y el análisis del juego
El gol del conjunto local volvió a encender las alarmas en el Tatengue debido a una vía que le viene trayendo dolores de cabeza: el juego aéreo. Mosqueira fue sumamente autocrítico respecto a esta debilidad defensiva: «Lógicamente lo charlamos y lo trabajamos toda la semana. El rival también tiene lo suyo y sabíamos que era una herramienta de ellos. La sensación es de bronca porque otra vez nos convierten de pelota parada ante un rival que sabíamos que jugaba a eso. Hay que seguir trabajándolo y buscar la resolución».
El gol del conjunto local volvió a encender las alarmas en el Tatengue debido a una vía que le viene trayendo dolores de cabeza: el juego aéreo. Mosqueira fue sumamente autocrítico respecto a esta debilidad defensiva: «Lógicamente lo charlamos y lo trabajamos toda la semana. El rival también tiene lo suyo y sabíamos que era una herramienta de ellos. La sensación es de bronca porque otra vez nos convierten de pelota parada ante un rival que sabíamos que jugaba a eso. Hay que seguir trabajándolo y buscar la resolución».
A pesar de ese trago amargo, el volante rescató las formas y la identidad que mostró Unión en varios pasajes del partido, ponderando la jugada que derivó en la apertura del marcador. «El gol fue un poco el reflejo de lo que hicimos durante todo el partido: la intención de jugar, de poner la pelota al piso y no abusar ni entrar en el juego de ellos, que era el pelotazo y el juego aéreo. Supimos manejar bien los momentos. Generamos situaciones y eso en algún punto nos deja satisfechos», detalló.
Alivio por su estado físico
Sobre el cierre del partido, Mosqueira encendió las alarmas al mostrar signos de dolor, lo que hizo pensar en una posible variante. Sin embargo, el propio jugador se encargó de llevar tranquilidad tanto al cuerpo técnico como a los hinchas de cara a los próximos compromisos.
«Venía arrastrando una molestia en la semana. Hablé con el entrenador porque quería estar al 100% e hice un trabajo con los kinesiólogos, ocupándome del tema. Fue simplemente una sobrecarga y nada más, pero estoy bien«, concluyó de manera optimista.
