Unión consolida su proyecto de inferiores de la mano de Misael Aguirre, quien celebró su bautismo de gol en la máxima categoría. El atacante sumó sus primeras grandes experiencias en Primera tras llegar al club en abril de 2024 con 16 años. Luego de la victoria, el juvenil revivió su conquista con asombro: “Nunca me imaginé que mi primer gol en Primera iba a ser con zurda, pero bienvenido sea”. Con profunda gratitud por el esfuerzo familiar, anunció que el premio irá a manos de su padre: “La camiseta del primer gol como profesional va a ser para mi viejo, que es el que siempre estuvo, confió en mí y estuvo cuando empecé a jugar a la pelota”.
El crecimiento colectivo del Tatengue encuentra respuestas inmediatas en futbolistas surgidos de la Reserva, un sello distintivo que Aguirre atribuye directamente a la gestión del entrenador: “La verdad, la mayoría que estamos en el plantel somos pibes que vienen de Reserva. Leo confía en nosotros y siempre nos da oportunidades. Nosotros estamos preparados para jugar y tratamos de aprovecharlo al máximo”.
Con el respaldo permanente de su entorno, el juvenil manifestó: “Estoy muy agradecido al club por las oportunidades y espero dejar una huella en el club”, reforzando que “Este momento se lo dedico a mi familia”. Más allá del logro personal del zurdazo que ya es parte de su historia, Aguirre dejó en claro que las metas colectivas marchan sobre ruedas: “El plantel se puso varios objetivos. Uno era sumar para entrar a una copa internacional”. Dos años después de su llegada, el delantero buscará sostener el ritmo y devolver en la cancha la confianza depositada en él.







