La Unión Tranviaria Automotor (UTA) y los empresarios de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) se reunirán este miércoles a partir de las 15:00 horas con el objetivo de destrabar el conflicto salarial que afecta al servicio de colectivos de corta y media distancia en el interior del país. A diferencia del fracasado encuentro virtual de la semana pasada, esta nueva audiencia se desarrollará de forma presencial en la Secretaría de Transporte de la Nación.
La oferta empresarial y la postura del gremio
En la última reunión, las empresas presentaron una propuesta de aumento salarial del 10,5% sobre los sueldos y viáticos vigentes en cada jurisdicción. Según el esquema de la FATAP, este incremento se abonaría en octubre dividido en dos tramos: la primera cuota el cuarto día hábil del mes y la segunda el 20 de octubre. Desde el sector empresarial justificaron este porcentaje argumentando que las compañías atraviesan una situación económica, financiera y operativa crítica, lo que les impide afrontar mayores costos laborales sin profundizar el desequilibrio del sistema.
Por su parte, la UTA rechazó categóricamente el ofrecimiento por considerarlo completamente insuficiente frente a las pretensiones de los trabajadores. El sindicato ratificó sus demandas previas y exigió una alternativa que garantice una recomposición efectiva de los ingresos para los choferes del sector.
Denuncias gremiales: descansos, indumentaria y seguridad vial
Más allá de la discusión estrictamente paritaria, el gremio liderado por Roberto Fernández sumó a la mesa de negociación una serie de denuncias por presuntos incumplimientos laborales en diversas empresas de transporte:
- Falta de descanso mínimo: Señalaron que no se respetan las 12 horas obligatorias entre jornadas ni los descansos correspondientes entre cada vuelta del recorrido.
- Irregularidades operativas: Reclamaron por demoras en la entrega de indumentaria y denunciaron situaciones conflictivas con choferes bajo licencias médicas justificadas.
- Presión por los horarios: Alertaron que los diagramas de trabajo, tiempos de recorrido y frecuencias actuales son incompatibles con el cumplimiento de las velocidades máximas y las normas de tránsito.
Respecto a este último punto, el sindicato advirtió que los conductores quedan expuestos a la encrucijada de cumplir los horarios de las empresas o respetar la seguridad vial. Ante esto, la UTA anticipó que no aceptará sanciones contra los trabajadores por demoras provocadas por el respeto a las leyes de tránsito y exigió la adecuación urgente de las frecuencias a las condiciones reales de circulación.
El encuentro de esta tarde resultará determinante para definir si las partes logran un principio de acuerdo o si el transporte del interior se encamina hacia nuevas medidas de fuerza.







