Estados Unidos aportará US$15 millones no reembolsables para la creación de un centro nacional de operaciones de ciberseguridad en Argentina. La iniciativa busca fortalecer la protección de los sistemas informáticos del Estado, mejorar la detección de amenazas digitales y ampliar la capacidad de respuesta ante posibles ataques.
El anuncio se conoció luego de una reunión que el canciller argentino, Pablo Quirno, mantuvo el jueves 22 de octubre con el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, en el Palacio San Martín. El encuentro formó parte de una agenda de cooperación bilateral que también incluyó acuerdos vinculados con la lucha contra el narcotráfico y la trata de menores.
Un centro para reforzar la seguridad informática
El proyecto contempla la puesta en marcha de una estructura especializada en el monitoreo y la protección de las redes gubernamentales. Entre sus principales funciones estarán la detección de posibles vulnerabilidades, la identificación de amenazas y la coordinación de respuestas ante incidentes informáticos.
Además, el programa incluirá una evaluación de la seguridad de la red troncal de Internet de ARSAT, la empresa estatal de telecomunicaciones. Si bien su infraestructura será analizada, el nuevo centro funcionará bajo la órbita del Centro Nacional de Ciberseguridad y no estará administrado directamente por la compañía.
La planificación contempla distintas etapas de implementación, que incluyen el relevamiento de redes y centros de datos, el desarrollo de la arquitectura tecnológica y la capacitación de especialistas argentinos.
El reemplazo progresivo de tecnología china
Otro de los ejes del acuerdo será la revisión del equipamiento tecnológico utilizado en determinadas redes estatales. El programa prevé avanzar en la sustitución progresiva de dispositivos de origen chino, particularmente aquellos vinculados con Huawei, que Washington considera sensibles desde el punto de vista de la seguridad informática.
La primera etapa estará destinada a identificar los equipos y sistemas que requieran modificaciones. A partir de ese diagnóstico, se formularán recomendaciones para reemplazarlos o aislarlos, procurando evitar interrupciones en los servicios públicos esenciales.
Sin embargo, el aporte estadounidense no cubrirá necesariamente todos los costos de la transición tecnológica. La Argentina deberá afrontar principalmente los gastos relacionados con la compra de equipos, las licencias de software y el funcionamiento de la nueva infraestructura.
Una agenda de cooperación más amplia
La reunión entre Quirno y Landau también incluyó otros compromisos en materia de seguridad. Entre ellos, se anunciaron fondos estadounidenses para programas contra el narcotráfico y un acuerdo destinado a fortalecer la prevención y la persecución de la trata de menores.
De esta manera, la creación del centro de ciberseguridad se incorpora a una agenda bilateral que abarca tecnología, infraestructura y cooperación institucional.
Los próximos pasos estarán centrados en definir los alcances técnicos del proyecto, los plazos de ejecución y las intervenciones necesarias para reforzar la protección de las redes informáticas estatales.








