La tensión entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel suma un nuevo capítulo. Desde la Casa Rosada confirmaron que no extenderán una invitación formal a la titular del Senado para el acto oficial del 20 de junio en Rosario, profundizando el distanciamiento que ya se había evidenciado cuando fue apartada del Tedeum del pasado 25 de mayo.
La decisión del Ejecutivo de marginarla de los actos institucionales se fundamenta en una postura drástica de la mesa chica presidencial, encabezada por Karina Milei, desde donde argumentan que la vicepresidenta «ya no forma parte del gobierno».
Por su parte, desde el entorno de Villarruel se mostraron desafiantes y manifestaron su intención de que asista a la celebración en Santa Fe —donde también estará el gobernador anfitrión, Maximiliano Pullaro— sin temor a un eventual cruce con el jefe de Estado, señalando de forma irónica que el mandatario «se la cruce de frente».
Una disputa que se traslada al Congreso
Este nuevo desencuentro protocolar coincide con una escalada de la confrontación política en el plano legislativo. Villarruel adoptó un perfil mucho más combativo y avanzó con firmeza contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La vicepresidenta firmó una citación formal para que el ministro coordinador cumpla con la obligación constitucional de presentar su informe de gestión mensual ante la Cámara Alta, una comparecencia que adeuda desde hace meses.
En paralelo, la titular del Senado avaló la convocatoria a Labor Parlamentaria para habilitar el debate sobre la interpelación de Adorni. La oposición busca los votos necesarios para avanzar hacia una moción de censura que podría derivar en la remoción del jefe de ministros. Frente a esta amenaza, el Ejecutivo activó un operativo de contención de emergencia, negociando abstenciones y ausencias con gobernadores y senadores dialoguistas para evitar que se alcance la mayoría absoluta necesaria para desplazar al funcionario.
Chicanas en redes sociales
Lejos de buscar conciliar, Villarruel recurrió a la ironía en sus redes sociales. Tras la reciente presentación de la declaración jurada de Adorni y las polémicas en torno a su nivel de vida, la vicepresidenta compartió memes y comentarios irónicos en sus cuentas personales, enviando señales claras de que no piensa ceder espacio en la disputa por el poder interno.







