La campaña de la Selección de España en el Mundial 2026 quedó bajo la lupa debido a dos hechos puntuales que son analizados por posibles irregularidades vinculadas a las apuestas deportivas. De acuerdo con una publicación de The Athletic, el Group of Copenhagen —una red internacional independiente dedicada a prevenir, detectar y sancionar la manipulación de eventos deportivos— detectó siete casos dudosos durante la Copa del Mundo y presentó un requerimiento formal ante la FIFA para exigir explicaciones.
Estos episodios fueron encuadrados como «alertas amarillas», una clasificación que se dispara ante movimientos inexplicables, rumores en plataformas digitales o filtración de datos. Dicha categoría representa el segundo nivel más leve dentro de un escalafón de cuatro etapas: verde (normalidad), amarilla (levemente elevada), naranja (elevada) y rojo (alerta máxima).
Los partidos bajo la lupa de España
- España vs. Cabo Verde: Se detectó una fuerte y sospechosa acumulación de apuestas en la plataforma Polymarket que pronosticaban que la Furia Roja no lograría derrotar a la selección africana.
- España vs. Arabia Saudita: Despertó grandes dudas la extensa e inusual demora por parte del VAR para convalidar la anulación del gol convertido por Ferrán Torres, en el marco de lo que fue la goleada española.
Otras alertas registradas en el Mundial
- México vs. Sudáfrica: El encuentro encendió las alarmas debido a las circunstancias que rodearon la expulsión del futbolista sudafricano Themba Zwane.
- Bosnia Herzegovina vs. el caso Folarin Balogun: Se registró una alerta por una apuesta que especulaba con las probabilidades de Balogun de jugar para la selección de Bélgica. La jugada se realizó el mismo día en que el futbolista vio la tarjeta roja con Bosnia Herzegovina, antes de que se anularan formalmente los efectos de dicha sanción.
El especialista Christian Kalb, antiguo colaborador del Group of Copenhagen, bajó la tensión al aclarar a The Athletic que una alerta no es sinónimo directo de fraude: «Las alertas pueden explicarse por comportamientos atípicos, como cambios en las cuotas o en la liquidez de las coberturas. Hay muchas explicaciones que no implican manipulación». En la vereda opuesta, la FIFA negó haber recibido reportes de anomalías. «No se detectó ninguna actividad de apuestas sospechosa ni indicios de manipulación de partidos relacionados con ningún encuentro», afirmaron desde el organism
