La eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial no solo dejó tristeza en los hinchas asiáticos sino que también hizo que éstos desataran su ira contra los protagonistas. Uno de los más atacados fue su entrenador, que renunció, siguió siendo amenazado y tuvo que huir de su país.
El técnico, Hong Myung-bo, anunció su decisión mediante un comunicado: «A todo el pueblo coreano que ama y apoya a nuestra selección nacional, me gustaría ofrecer una genuina disculpa. Quiero anunciar este día que dejo el cargo de entrenador de la selección nacional».
Los comentarios negativos hacia el entrenador partieron desde Lee Jae-myung, el mandatario surcoreano. «Si se designa como líder a una persona incapaz, el desenlace es tan predecible como el fuego», expresó. Luego, esas críticas fueron replicadas por buena parte del país y provocaron que el entrenador termine dando un paso al costado.
Al llegar a su tierra natal, Myung-bo, resguardado por policías, fue recibido por los hinchas con carteles en su contra. Con el correr de los días, continuó recibiendo amenazas y tomó la decisión de abandonar el país. Cuando se estaba exiliando, fue captado por las cámaras de MBC, uno de los medios más populares de Corea del Sur, tratando de ocultar su identidad con un tapabocas y una gorra.







