El economista Ricardo Arriazu advirtió sobre la urgencia de volcar los logros de la macroeconomía en la actividad diaria, señalando que «en este momento lo que se necesita es que la economía real mejore» para consolidar el potencial de crecimiento de Argentina.
El contraste entre el orden macro y la microeconomía
Durante su disertación en un foro económico organizado por KPMG Argentina, Arriazu —quien mantiene una marcada afinidad con las directrices de la actual gestión oficialista— expuso una distinción que genera incomodidad en el plano gubernamental: la brecha existente entre los indicadores globales y la economía de todos los días. El especialista enfatizó el impacto que tendrá esta reactivación: “En este momento lo que se necesita es que la economía real mejore. Si mejora, la oportunidad argentina es fabulosa”.
Las proyecciones energéticas y las oportunidades históricas
El analista se mostró sumamente optimista respecto al potencial exportador del país a mediano plazo, haciendo foco en los recursos estratégicos: “Para 2030 vamos a estar exportando -sólo de energía- más de 30 mil millones de dólares. Los planetas se alinearon. Tenemos una oportunidad espectacular. Pero Argentina tuvo muchas veces oportunidades que desperdició”.
La consolidación de las cuentas externas
Para concluir, Arriazu ponderó la evolución positiva de las variables macroeconómicas y reveló que las metas proyectadas inicialmente fueron ampliamente superadas por la realidad financiera actual: “Yo tenía un superávit para este año de 13.500 millones de dólares que era mejor que del año pasado. Ahora estoy en 20.000 millones con superávit en cuenta corriente”.







