El fondo Titan Consortium ha iniciado procedimientos legales en Estados Unidos para embargar activos soberanos de la Argentina, tras cumplirse 16 meses sin que el país abone una sentencia firme por la expropiación de Aerolíneas Argentinas. El reclamo asciende a US$390,9 millones más intereses, luego de que una corte del distrito de Columbia reconociera un laudo favorable a los demandantes emitido originalmente por el CIADI.

La estrategia del fondo apunta ahora a los bonos del Tesoro estadounidense que funcionan como colateral de los antiguos bonos Brady, depositados en la Reserva Federal de Nueva York. Esta movida genera una complicación adicional para el Gobierno, ya que esos mismos fondos estaban destinados, mediante un proyecto de ley enviado al Congreso, a cerrar litigios con otros acreedores (Attestor y Bainbridge) por el default de 2001.







